Su cine ha ido creciendo en interés con los años. A
pesar de que en el cine español predominan los dramas lentos y las comedietas
poco atractivas, Enrique Urbizu sabe encontrar historias de interés que rueda
con un ritmo ágil. Maneja biengéneros poco transitados por el cine español: la 'road movie' y el cine
negro.
Nacido en Bilbao, en 1962, Enrique Urbizu Jáuregui se
licenció en Ciencias de la Información, rama de Publicidad, por la Universidad
del País Vasco. Desde pequeño es aficionado al cómic de línea clara, sobre todo
a Tintín.
Debutó en el cine en 1988 con Tu novia está loca, comedia de enredo cercana al vodevil protagonizada
por Amaya, directiva de una empresa de publicidad, que se debate entre dos
hombres. Urbizu se inspira en la 'screwball comedy' de los años 30, aunque
recuerda mucho más a las películas de la época de directores españoles como
Fernando Colomo y Fernando Trueba. "Está rodada en un decorado de plató.
Decidimos entonces que, como iba a quedar falsa de cualquier manera, mejor que
pareciera falsa toda entera, así que hasta los exteriores los pintábamos un
poco para que parecieran más falsos", comenta el realizador.
Más interesante es sin duda Todo por la pasta, para la que contó con la colaboración de un
entonces jovencísimo Alex de la Iglesia, que se encargó de la dirección
artística. Tras un atraco en un bingo, la novia de uno de los delincuentes
consigue escapar y trata de recuperar el botín con ayuda de otra mujer. La
película supone una bocanada de aire fresco en el apolillado cine español, y
supone el precedente de la llegada de Alejandro Amenábar y una generación nueva
que renovaría por completo el panorama. Obtuvo el Goya a la mejor actriz de
reparto (Kiti Manver).
A pesar de que esta cinta tuvo cierto éxito, no le resulta
fácil a Urbizu encontrar financiación para nuevos proyectos, y tiene que
aceptar dirigir para Andrés Vicente Gómez dos adaptaciones de libros de la
esposa de este productor, Carmen Rico Godoy: Cómo ser infeliz y disfrutarlo y Cuernos de mujer, las secuelas de Cómo ser mujer y no morir
en el intento, que había sido dirigida por
Ana Belén. Aunque realiza un trabajo muy profesional y cuenta con una inspirada
Carmen Maura, los guiones tienen poca sustancia e interés, por lo que suponen
un claro retroceso en su filmografía.
Volverá al cine que realmente quiere rodar con Cachito, fallida 'road movie' con momentos de interés,
basada en una obra de Arturo Pérez-Reverte. También trabajó como guionista en
la adaptación de una de las novelas más emblemáticas de este autor, "El club
Dumas", que dio pie a La novena puerta, que a pesar de estar dirigida por Roman Polanski, supuso una enorme
decepción.
Urbizu pasó mucho tiempo, unos siete años, sin dirigir, y aunque trató por todos los medios de
llevar al cine la novela "Esos cielos", de Bernardo Atxaga, no encontró la
financiación. La rabia por no conseguir el dinero le inspira una película sobre
un atraco a un banco, y acaba coescribiendo con Michel GaztambideLa caja
507, su mejor trabajo. Encerrado en una
cámara de seguridad por unos atracadores, el director de una sucursal bancaria
descubrirá papeles que demuestran que el incendio forestal en el que su hija
perdió la vida no fue fortuito. El film no sólo es un buen ejemplo del mejor
cine negro, sino que denunciaba la especulación inmobiliaria. Antonio Resines
realizó un buen trabajo como protagonista, aunque la sorpresa la dio un
inesperado José Coronado, mejor que nunca como villano de la cinta.
Urbizu aprovechó la mejoría interpretativa de José Coronado colocándole como
protagonista de La vida mancha, en la
que el actor encarna a un misterioso tipo que tras muchos años en paradero
desconocido recala en la casa de su hermano, casado y con un niño.
Pero
Urbizu sigue con problemas para sacar adelante sus películas. Aunque rodó para
televisión Adivina quién soy, de la serie Películas para no
dormir, sobre la amistad entre una niña y un vampiro, ha pasado siete años
sin nueva película de cine. Vuelve a ponerse tras las cámaras con el thriller No
habrá paz para los malvados, de nuevo con José Coronado. Será "cine negro, contemporáneo, que
trata sobre determinadas conexiones ocultas y sobre los individuos que
determinan quién vive y quién muere", en palabras del realizador. Desde 2006,
Urbizu es vicepresidente de la Academia de Cine en España.