Grandísima actriz dramática, sus mejores filmes los hizo con su marido John Cassavetes, y de hecho dos de ellos le valieron sendas nominaciones a los Oscar. El gusanillo del cine ha sabido transmitirlo a sus tres hijos.
Virginia Cathryn Rowlands, más conocida
como Gena Rowlands, nació el 19 de junio de 1930 en Madison, Wisconsin, Estados
Unidos. De buena familia, su padre era banquero y legislador del estado, y su
madre pintora; su hermano mayor, David, acabaría siendo actor como ella.
Teniendo Gena nueve años a su progenitor le ofrecieron un buen puesto en
Washington, en el Departamento de Agricultura, de modo que allá se trasladó
toda la familia. Tres años después tocaba empacar de nuevo, esta vez rumbo a
Milwaukee, en su estado natal de Wisconsin, donde la nueva responsabilidad
profesional del padre estaba en la Oficina de Precios; "culo inquieto" poco
despúes marchaban para Minneapolis, Minnesota. Entre 1947 y 1950 Gena estudió
en la Universidad de Wisconsin, y de allí partiría finalmente a Nueva York,
donde se formaría como actriz en la Academia America de Artes Dramáticas. En
esta institución conoció y se enamoró de su marido, John Cassavetes.
Los primeros trabajos actorales de Gena
fueron en compañías de teatro de repertorio y en el Provincetown House. La
guapa y rubia actriz debutaría en Broadway con "The Seven Year Itch", la obra
de teatro de Gabriel Axelrod que dio pie al film de Marilyn MonroeLa
tentación vive arriba, con la que inició una gira por todo Estados Unidos.
Y trabajó frente a Edward G. Robingon en "Middle of the Night". En televisión
haría en la década de los 50 papeles en populares programas como Studio One
o General Electric Theater. O series televisivas como Laramie, Alfred
Hitchcock presenta y 87th Precint. Más tarde llegarían Bonanza
y El virginiano.
Aunque se supone que aparecía fugazmente
en Sombras (1959), dirigida por su marido John Cassavetes, lo cierto es
que su verdadero debut en cine se produjo con el western Los valientes andan
solos (David Miller, 1962), donde daba la réplica a Kirk Douglas -el actor
mencionaba este film como su película favorita- y Walter Matthau; no fue mal
comienzo. Y ese mismo año Robert Mulligan le dirigió en las aventuras de Camino
de la jungla, de nuevo con actores de prestigio, Rock Hudson y Burl Yves.
Sea como fuere, es evidente que Gena
Rowlands se convirtió sobre todo en musa de su marido, el también actor y
director John Cassavetes, modelo para el cine independiente, que la dirigió en
siete formidables películas: Ángeles sin paraíso (1963), donde era
secundaria junto a Burt Lancaster y Judy Garland en una trama de un colegio de
deficientes mentales; Faces (1968), sobre un matrimonio en
descomposición; Así habla el amor (1971), donde daba vida a una mujer
depresiva; Una mujer bajo la influencia (1974), donde es una mujer
trastornada, la esposa de Peter Falk, y que le valió su primera nominación al
Oscar en el que es muy posiblemente el mejor papel de su carrera, además de que
su marido también fue nominado como director; Noche de estreno (1977),
una mirada al mundo del teatro; Gloria (1980) en que es una ruda mujer
que protege a un niño testigo de un crimen, papel que le dio la segunda
nominación al Oscar; Corrientes de amor (1984), donde era la hermana de
un escritor -Cassavetes- consumido por el alcohol; además coincidieron como
actores en las comerciales Las Vegas, 1970 (1969) y Pánico en el
estadio (1976), y en Tempestad (1980), actualización de la obra de
William Shakespeare a cargo de Paul Mazursky.
Casados en 1954, tuvieron tres hijos
cineastas, el más conocido el también director Nick Cassavetes, que ha dirigido
en varias ocasiones a su madre, como en los títulos Volver a vivir
(1996), Atrapada entre dos hombres (1997) y El diario de Noa
(2004). Sin duda que Zoe R. Cassavetes reclamó el derecho a dirigir a su madre
como su hermano, y lo hizo en Broken English (2007). Incluso la madre de
Gena, Lady Rowlands, actuaría en varios filmes de John Casavettes. Sobre el
trabajo en cine conjunto de marido y mujer, Peter Bogdanovich escribió que "si
algún otro director y actriz han trabajado juntos logrando repetidamente tales
niveles emocionales, yo no los conozco". Rowlands destacaría lo meticuloso que
era Cassavetes en su trabajo, no improvisaba habitualmente.
Con todo lo dicho, pienso que queda claro
que Gena es una mujer muy familiar, muy enamorada de su esposo y amante de sus
tres hijos, que logró conciliar trabajo y hogar, algo no tan sencillo teniendo
de jefe a su marido. Sólo ha estado casada con John Cassavetes, que falleció
por una cirrosis en 1989. No obstante, Rowlands ha hecho cine más allá del
ámbito del hogar, como es bien sabido. Algunos de sus títulos más destacados
son Otra mujer (Woody Allen, 1982), donde escuchaba las confidencias de
una mujer a su psiquiatra por la delgada pared de su apartamento; Noche en
la Tierra (1991), película coral de Jim Jarmusch. Con Frank Sinatra hizo
una de gángsteres, Hampa dorada (1968), y con el amigo Peter Falk
estaría en El mayor robo del siglo (William Friedkin, 1978), e incluso
en un episodio de la serie Colombo. Junto a Bette Davis rodaría el
telefilm Madre e hija (1979).
Lo cierto es que, ya octogenaria, Gena
Rowlands no deja de trabajar. De los últimos años se pueden destacar su trabajo
en otro film coral, Vidas ajenas (2004), y una de terror sureño, La
llave del mal (2005). En estos momentos ultima Yellow, film sobre la
lacra de la droga donde le ha dirigido su hijo Nick.