No es una estrella de
las que llena páginas de papel cuché. Sin embargo, la británica Imelda Staunton
ha logrado ser un rostro conocido en el cine internacional a base de cuidados
papeles secundarios.
Sólo una vez dio la campanada con un papel principal. Y es
que no puedo estar más convincente en el papel de Vera Drake, la protagonista
de El secreto de Vera Drake. Aunque la película de Mike Leigh trataba de modo
muy triste y con un enfoque tremendamente ambiguo el espantoso tema del aborto,
lo cierto es que Imelda Stanton clavó su papel como pocas actrices lo habrían
hecho. Su físico acompañaba a la labor (1,52 de estatura y complexión robusta),
pues hay en Imelda un no sé qué que recuerda a las "tatas" de antaño y sugiere
la confianza de una entrañable asistenta doméstica. Por eso mismo su papel de
la abortista clandestina resultaba tan alarmante y terrible. Por el trabajo
Imelda logró varios y merecidos reconocimientos, entre ellos la Copa Volpi a la
mejor actriz en el Festival de Venecia, y sendas nominaciones al Oscar y al
Globo de Oro.
Nacida en Londres el 9 de enero de 1956, Imelda Mary
Philomena Bernadette Staunton tiene ascendencia irlandesa, pues sus padres son
del llamado Condado de Mayo, célebre emplazamiento de la costa atlántica irlandesa,
famosa por sus acantilados. Estudió en un convento-escuela del norte de
Londres, llamado La Sainte Union Convent. Y es allí donde se hizo notar su vena
interpretativa, pues a los catorce años ya cantó en la producción musical "The
Beggar's Opera". Al acabar el colegió comenzó su carrera en el teatro, ámbito
al que desde entonces ha segudio vinculada siempre. De su buen hacer sobre las
tablas hay pruebas más que suficientes, entre ellas dos Premios Laurence
Olivier de Teatro, el primero como secundaria en "A Chorus of Disapproval" y
"The Corn is Green", y el segundo como mejor actriz del musical "Into the
Woods". Y también ha sido galardonada con el Premio de los Críticos Teatrales
de Londres. En 1983, cuando contaba con 27 años, se casó con el actor Jim
Carter, y diez años después nació su hija Bessie.
Comenzó su carrera cinematográfica con
pequeñas apariciones en series de televisión, como las notables "El detective
cantante" (1986) o "Thompson" (1988), o en prescindibles trabajillos en
telefilmes The Heat of The Day (1989), The Englishman's Wife (1990) o A
Masculine Ending (1992). Su primera película de éxito fue Los amigos de Peter
(1992), en donde se pudo oír su estupenda voz para cantar, y al año siguiente
repitió con Kenneth Branagh en la fabulosa Mucho ruido y pocas nueces, en donde
el rostro de Imelda ya se hizo familiar. Dos años después tuvo un papel
destacado en Consejos mortales, junto a Brenda Fricker, y en 1995 aprovecho
bien un pequeño trabajo en Sentido y sensibilidad. Su querencia por William
Shakespeare se volvió a hacer notar en sus apariciones en las notables Noche de
reyes (1996) o en la oscarizada Shakespeare enamorado (1998). Más tarde trabajó
en el excelente telefilme David Copperfield (1999). Tras ello, la actriz entró en una época más
oscura, con papeles en filmes anodinos, hasta que llegó en 2004 El secreto de
Vera Drake y la catapultó a la fama.
Trabajó más tarde en la simpática serie
Little Britain (2005) y en el telefilme Mi familia y otros animales (2005),
basado en el célebre libro de Gerald Durrell. Para entonces la fama de la
actriz había crecido tanto que fue condecorada como oficial de la Orden del
Imperio Británico, una distinción reservada a muy pocas personalidades.
Últimamente Imelda ha destacado con el malévolo papel de Dolores Umbridge,
personaje de Harry Potter y la Orden del Fénix (2007) y que repetirá en la
última entrega de la saga mágica. Recientemente ha estrenado la comedia amable
La grandeza de vivir (2007) y prepara el último proyecto del director Mike Leigh, Another Year.