Más de cuatro décadas lleva en activo esta
incombustible actriz británica, que ha demostrado en muchas ocasiones su enorme
fuerza en la pantalla, desde que el mundo la descubrió prediciéndole el futuro
a James Bond, en Vive y deja morir. Jane Seymour ha
logrado algunas interpretaciones memorables. De apariencia sosegada, destaca en
papeles de mujeres de enorme entereza.
Nacida el 15 de febrero de
1951 en Hayes (Gran Bretaña), Joyce Penelope Wilhelmina Falkenberg es hija de
John Benjamin, reputado médico especializado en obstetricia, y de Mieke, una
enfermera de origen holandés. Vio que tenía posibilidades como actriz, a pesar
de que nunca se consideró un bellezón. "Encargué unas piernas largas, pero nunca
llegaron. Tengo un ojo de cada color. Mi nariz parece una pista de esquí. Nunca
ganaría un concurso de belleza", ha dicho. Decidió matricularse en la escuela
Arts Educational, y enseguida decidió tomar como nombre artístico Jane Seymour,
al igual que la tercera esposa de Enrique VIII.
Debutó en el cine de la mano
de Richard Attenborough, que le ofreció una pequeña aparición como chica del
coro en ¡Oh, qué guerra tan bonita!,
de 1969. Se enamoró del hijo del realizador, Michael Attenborough, ocasional
director televisivo, con el que contrajo matrimonio en 1971, pero la
convivencia fue un desastre, así que se divorciaron dos años después.
Su primer papel de entidad
fue una mujer judía que buscaba refugio para escapar de los nazis, en El
único camino. Attenborough volvió a
recurrir a ella para formar parte del reparto de El joven Winston, biografía parcial de Churchill. Participó también en
la serie La línea Onedin, que tuvo
mucho éxito, sobre todo en Inglaterra.
En cualquier caso, Jane
Seymour era aún una desconocida cuando el realizador Guy Hamilton decidió
contratarla para interpretar a Solitaire, la chica Bond de Vive y deja morir, la primera película en la que Roger Moore
interpretaba a 007.
La fama de las actrices que
triunfan como chicas Bond suele ser efímera. Pero existe alguna excepción, como
en el caso de Kim Basinger. También logró mantenerse en el mundillo
interpretativo Jane Seymour, gracias a sus dotes interpretativas y a su enorme
capacidad de trabajo, pues encadenaba películas como Simbad y el ojo del
tigre, con series televisivas como Galáctica:
Estrella de combate.
El mayor éxito televisivo de
Jane Seymour fue como protagonista de La Doctora Quinn, ambientada en los años del salvaje oeste, donde era
una mujer médico que deja la gran ciudad para instalarse en Colorado Springs,
un pequeño pueblo. La serie se prolongó durante 6 temporadas, y con su
interpretación, Seymour ganó un Globo de Oro. Jane Seymour no para de rodar
para la televisión (Smallville) y
el cine (De boda en boda).