Con poco más de 30 años y con sólo 3 películas en su
haber, Jason Reitman es ya un director consagrado y lleva camino de convertirse
en uno de los grandes. Sus películas tienen la frescura del mejor cine
independiente, combinan risas y lágrimas a partes iguales, y hablan de temas
profundos de gran interés. Nadie ha tratado temas candentes y polémicos, con
tanta frescura y sin molestar al público de todas las ideologías posibles.
Era
poco menos que inevitable que Jason Reitman, nacido en Montreal, el 19 de
octubre de 1977, se planteara ser director de cine, teniendo en cuenta quiénes
eran sus padres.
Nacido
en Montreal, el 19 de octubre de 1977, Jason Reitman ha conocido el mundillo
del cine desde pequeño, pues su padre es el realizador especializado en comedia
Ivan Reitman, responsable de éxitos como Los Cazafantasmas. Su madre, Geneviève
Robert, es actriz de títulos como Drácula contra Frankenstein. Extremadamente tímido,
describe su infancia como "un poco friqui, la típica de un perdedor".
A
los diez años ya filmaba sus propios cortos con la cámara casera de su padre,
que le animaba a seguir sus pasos sin saber que estaba destinado a triunfar
como director. "Un día le pregunté a mi padre por qué no me había llevado a los
Oscar. Me respondió que si le nominaban alguna vez, me llevaría. Entonces le
pregunté si estaría dispuesto a acompañarme él a mí cuando yo lo estuviera. Se
moría de risa", recuerda Jason. Su pregunta fue providencial, la única
nominación que Reitman padre ha recibido a lo largo de toda su carrera es como
productor de Up in the Air, un film de su hijo que opta a la mejor
película.
Tras
graduarse en el instituto Harvard-Westlake, se especializó en inglés y escritura
creativa en la Universidad del Sur de California. Durante sus años
universitarios puso a trabajar su ingenio, pues fundó una empresa dedicada a la
venta de calendarios, cuyos beneficios le permitieron poner en marcha su primer
corto, Operation,
sobre el robo de órganos humanos.
El
corto fue exhibido en el Festival de Sundance, donde no tuvo ningún éxito, pero
él aprovechó su estancia en el certamen para hacer contactos. Mejor le fue a su
siguiente trabajo, Consent, premio al mejor corto en el Festival de
Seattle. Coescrito con Michele Lee, la escritora con la que se casó en 2004,
narraba la primera cita de una pareja en clave de comedia alocada.
Aunque
le habían propuesto debutar como director en el terreno del largometraje con Colega,
¿dónde está mi coche?,
el proyecto no le gustó nada. Tuvo la valentía de decir que no, en espera de
que le llegara la oportunidad de poder contar algo más sólido en la pantalla.
Finalmente, Fox le contrató para Gracias por fumar, una de las óperas
primas más prometedoras de los últimos tiempos. La productora le dejó vía libre
para introducir todos los cambios que quiso en la novela.
El
arriesgado Reitman escribió personalmente el guión, pensando en grandes actores
para interpretar pequeños papeles, algunos de ellos muy cotizados, como Katie
Holmes, William H. Macy, Maria Bello, Rob Lowe, Sam Elliott, Robert Duvall o
Aaron Eckhart, que debía ser el protagonista. Decidió probar fortuna
escribiéndole a todos ellos una carta que explicaba minuciosamente por qué eran
los actores ideales para el film. Tuvo tanta suerte el joven Reitman que todos
le dijeron que sí y acabaron participando en el film. Esta inteligente y ácida
comedia describía a un curioso personaje, Nick Naylor, relaciones públicas al
servicio de la industria tabaquera.
Lo
cierto es que Reitman llegó a Juno cuando ya le habían
dado luz verde al inteligente guión de Diablo Cody, bloguera y antigua
stripper. El realizador supo dotar de gran encanto a la historia de la
guionista, y también le sacó mucho partido a un reparto estupendo, encabezado
por la joven Ellen Page, una de las promesas de mayor talento que haya
aparecido en la pantalla en los últimos tiempos. Tanto Cody, como Page y
Reitman fueron nominados al Oscar -también optó a la mejor película-, pero al
final sólo la guionista (Cody) se llevó la estatuilla.
El
mayor mérito de Reitman es que pese a la apariencia ligera y divertida del
film, trataba con hondura el tema del embarazo adolescente, y la maternidad,
sin pasar por alto el aborto, lo que podría haber levantado chispas. Su
protagonista renuncia a la interrupción del embarazo tras una visita reveladora
a una clínica.
Él
mismo se convirtió en padre, cuando su esposa dio a luz. "Eso me ha cambiado
por completo y espero que se refleje en mi cine", me comentaba en una
entrevista, cuando vino a España a promocionar Up in the Air, adaptación de una
novela de Walter Kim, que reflejaba la madurez del cineasta. A través de las
peripecias de un especialista en despidos (George Clooney), aborda temas como
la comunicación en la era de las telecomunicaciones, las relaciones familiares
y la crisis económica. La cinta ha recibido seis nominaciones al Oscar. Al
propio Reitman le han caído varios premios de asociaciones de críticos por el
guión adaptado, junto a Sheldon Turner.
Reitman
ha puesto en marcha su propia compañía, Hard C. Productions, con la que sacó
adelante Jennifer's Body, con guión de Diablo Cody. Durante el rodaje de Mi super
ex novia,
una comedia de su padre, Jason se hizo muy amigo de uno de los actores, Rainn Wilson,
conocido por The Office. Éste le animó a dirigir dos capítulos de esta
célebre serie.