Es uno de los actores españoles más prestigiosos,
queridos y eficaces del cine y el teatro español. No hay papel que se le
resista a Juan Diego, que siempre da lustre a cualquier producción, por modesta
que sea.
Juan
Diego Ruiz Moreno nació en Bormujos (Sevilla), el 14 de diciembre de 1942.
"Pasé una infancia completamente normal en el medio rural", ha dicho. Aunque le
encanta su pueblo, al que según explica regresa casi siempre en Semana Santa,
no le gustaban las tareas del campo por lo que decidió convertirse en actor, y
estudió en el Conservatorio de Música y Declamación, en Madrid.
Siempre
fue un idealista que quiso cambiar el mundo metiéndose en política. Mientras
muchos se granjean enemigos por esta causa, el carácter jovial y amistoso del
actor le hace ser muy apreciado incluso por aquellos que tengan la ideología
contraria. Empezó como militante del Frente de Estudiantes Sindicalistas, una
organización estudiantil y falangista. Pero acabó haciéndose miembro del
Partido Comunista de España.
Desde
que Juan Diego empezó a actuar en el teatro, dejaba sorprendidos a los
espectadores con obras como "Esperando a Godot", que tuvo mucha repercusión. En
1971 encabezó una sonada huelga de actores junto a Concha Velasco, para
conseguir la reducción de la jornada laboral de los actores.
Debutó
en televisión en la serie Mi hijo y yo, y tras convertirse en un habitual de la
pequeña pantalla, saltó al cine con Fantasía... 3. Sin embargo, su
auténtica consolidación en este medio le llegaría con Los santos inocentes, impresionante
adaptación de la novela de Miguel Delibes, dirigida por Mario Camus.
Interpretaba a un arrogante e insensible 'señorito andaluz' que ha quedado en
el recuerdo como uno de sus mejores trabajos.
Homenajeó
a la profesión actoral en El viaje a ninguna parte, de Fernando Fernán
Gómez, y realizó una convincente encarnación del Caudillo, Francisco Franco, en
Dragon Rapide. Aunque a finales de los 80 decidió
centrarse más en su carrera en las tablas, con montajes memorables, como 'El
lector por horas', ocasionalmente interpretaba papeles en el cine en títulos como Jarrapellejos, Pasodoble, La noche oscura o Jamón, Jamón.
Ganó
el Goya al mejor actor de reparto por El rey pasmado y París Tombuctú, y el correspondiente
al mejor actor por Vete de mí, donde interpretaba a un actor cincuentón en
horas bajas, y padre de otro Juan Diego: Juan Diego Botto.
Entre
sus mejores trabajos destaca el sacerdote en crisis de fe de You're the One, a las órdenes de José
Luis Garci, y el padre desesperado de Padre Coraje, miniserie televisiva
dirigida por Benito Zambrano. También encarnó a uno de los responsables de la
matanza de Puerto Hurraco, en El séptimo día.
Desde
2005 tiene un gran éxito televisivo por su papel de comisario Don Lorenzo, uno
de los personajes más populares de Los hombres de Paco. Combina la grabación
de la serie con películas como Casual Day o Lope.
De
carácter tímido, y poco dado a airear a sus intimidades en los medios de
comunicación, se sabe que cuando cumplió 58 años se convirtió en padre de una
criatura.