Ha muerto el 18 de febrero de 2010 en Los Ángeles Kathryn Grayson, que intercambió
una posible carrera en la ópera por otra en las pantallas de cine. Acababa de cumplir 88
años y en su legado hay varios musicales inolvidables.
Zelma Kathryn Elisabeth Hedrick nació el 9 de febrero de
1922 en Winston-Salem, Carolina del Norte, Estados Unidos. Era la tercera de
tres hermanos, y enseguida fue consciente de que tenía buena voz, por lo que
empezó cultivar sus cuerdas vocales con intención de dedicarse a la ópera. Con
15 años, la familia al completo se trasladó a California, y la voz de Kathryn
llamó la atención lo suficiente para ser contratada por Red Seal, el sello de
música clásica de RCA Victor Records. Pero las cosas dieron un vuelco cuando
los ejecutivos de la Metro oyeron a la chica en la radio, y vieron que se
trataba de una morena guapa y menudita, que daría bien en pantalla, y tal vez
igualar a la entonces en boga estrella de la Universal Deanna Durbin; enseguida
la convencieron para que dejara su carrera operística y dedicara sus mejores
esfuerzos al cine. Enseguida vino el contrato que duró 13 años -más que sus dos
matrimonios, con John Shelton (1941-46), el otro con Johnny Johnston (1947-51),
que le dio una hija-, las lecciones de actuación, y los publicistas apostaron
por el nombre artístico de Kathryn Grayson, con el apellido de la madre.
Su debut en 1941 fue una de las películas de la saga de Andy
Hardy, Andy Hardy's Private Secretary,
donde probó su voz de soprano con temas como "Voces de primavera", de Johan
Strauss.
Su carrera en cine apenas la conforman una veintena de
películas, pero se trata de musicales de la categoría de Levando anclas (1943), Magnolia (1951) y Bésame, Kate (1953). Frank Sinatra y Gene Kelly fueron sus
inolvidables compañeros de reparto en el primer film citado. También trabajó
con Howard Keel haciendo los duetos de Magnolia (1951) "Make Believe" y "You
Are Love"; el actor la describió como la mujer más hermosa de la historia del
cine. Con Mario Lanza, un gran tenor, hizo That Midnight Kiss (1949) y The Toast of New Orleans (1950).
Tras la decepción del musical de época The
Vagabond King (1956), tendría alguna
aparición aislada en series televisivas como Baretta o Se ha escrito un crimen. No llegaría a cantar en los grandes escenarios
de ópera, su sueño de infancia, pero si lo hizo en musicales de Broadway como
"Camelot", donde sustituyó a Julie Andrews.