Cantante primero y actor de carisma después,
Kris Kristoffeson se hizo célebre en los años setenta, época de rebeldía y de
gran espíritu creativo.
Pero no vaya
a pensarse que Kris Kristofferson corresponde a ese tipo de personas
aprovechadas de un época y de una serie de eslóganes, incapaz de ganarse la vida
por su cuenta. Podría haber sido muchas cosas en su vida, pero fue muy pasados los treinta
años cuando decidió que se iba a dedicar a cantar. En 1970 sacó su primer
disco, "Me and Bobby McGee", y rápidamente se convirtió en un éxito. Poco
tiempo después empezó a compaginar la música con el cine cuando Dennis Hopper
le ofreció participar con un pequeño papel en The Last Movie en 1971.
Kristoffer Kristian
Kristofferson nació en Brownsville (Texas) el 22 de junio de 1936. Su padre era
general de las Fuerzas Aéreas. Kris estudió en Pomona College, en California,
en donde destacó en el deporte, y de allí marchó nada menos que a la
Universidad de Oxford, en Inglaterra, donde estudió literatura. Durante aquel
tiempo empezó a escribir sus primeras canciones, bajo el pseudónimo de Kris
Carson. A su vuelta, sin embargo, la fuerza de la sangre le llamó y se enroló
en el ejército, en donde llegó a ser piloto de helicópteros y alcanzó el grado
de capitán. Pero la vocación creativa era demasiado intensa y su idilio con el
ejército acabó por romperse cuando, en 1965, rechazó una oferta para enseñar
nada menos en la Academia Militar de West Point. Se ve que el tipo era un
soldado de los buenos y la verdad es que tiene aspecto de uno de esos sargentos
duros y sin escrúpulos de las pelis de Vietnam. En fin, la realidad es que el
futuro actor marchó a vivir a Nashville, entonces y ahora centro mítico de la
música country en Estados Unidos. Allí conoció el ambiente y a las personas que
cambiarían su vida en adelante, gente como Johnny Cash o Janis Joplin. Con Cash
grabó en 1970 el tema "Sunday Morning Coming Down", que fue designada mejor
canción del año por la Asociación de Música Country. En 1969 se divorció de su
primera mujer, con quien se había casado en 1961 y había tenido dos hijos. Luego
se casó en 1973 con Rita Coolidge, pero los desmadres de aquella época también
le cogieron de lleno y Kris se hizo alcohólico, lo que arruinó su matrimonio.
También tuvo por aquellos tiempos sonados romances con mujeres como Barbra Streisand, Janis Joplin o Joan Baez. Se divorció de Rita en 1980, con quien
tuvo un hijo en común. Todavía volvería a casarse una vez más en 1983, con Lisa
Meyers, con quien sigue viviendo y con quien ha tenido otros cinco hijos.
Tras su
debut detrás de las cámaras en 1971 gracias a su colega Dennis Hopper, el
incipiente actor empezó a participar ya como principal actor en películas
notables, en donde su físico imponente cuadraba a la perfección. Tiene el actor
una apariencia muy auténtica, de hombre rudo, pero sensato y de eso supieron
sacar un gran partido directores como Sam Peckinpah en Pat Garrett y Billy the Kid o Martin Scorsese en la estupenda Alicia ya no vive aquí. En 1976 formaría
dúo con Barbra Streisand en Ha nacido una
estrella (1976), remake de la historia de William A. Wellman de los años
30. Con Peckinpah, de quien se hizo muy amigo, volvió a trabajar en otras dos películas: el drama Quiero la cabeza de Alfredo García (1974)
y Convoy (1978), especie de western
de acción junto a Ali MacGraw. En 1980 protagonizó la larguísima La puerta del cielo, un film estimable
pero que fracasó en taquilla y supuso la ruina económica para su director
Michael Cimino. Cuatro años después compartió protagonismo con Willie Nelson en
el drama musical Songwriter, por el
que Kristofferson obtuvo una nominación al Oscar en el apartado de mejor
canción. Dos años después, en 1986, trabajó con su viejo amigo Johnny Cash en el
telefilm Los últimos días de Frank y
Jesse James.
En los años
siguientes compaginó la música y el cine, publicando discos y rodando películas
más bien normalitas, aunque entre las que destacan las dos que rodó a las órdenes
de John Sayles: Lone Star (1996), Limbo (1999) y más tarde Silver City (2004), o el estupendo drama
de James Ivory, La hija de un soldado
nunca llora. También hizo un buen papel ejerciendo de veterano cazavampiros
en la trilogía de Blade, en donde era
el maestro de Wesley Snipes.