Es
una de las mujeres de mayor peso en el cine de Dinamarca, y una de las pocas que
ha logrado el éxito internacional de crítica y público.
Forma con Susanne Bier un tándem único, con muchas similitudes, y
desde luego el dúo cinematográfico femenino más importante de Dinamarca. Fieles
a la herencia cinematográfica de su país, las dos hacen un cine poderoso,
basado en caracteres complejos, que viven hondamente dramas o tragedias con
poco espacio para la risa y sobre todo para la frivolidad. Aunque comenzó con
un cine más liviano y familiar, con los años Lone Scherfig ha ido decantándose
hacia lo serio. Puede servir humor, pero siempre será el envoltorio tragicómico
de las problemáticas existenciales que envuelven a todo ser humano
Nacida en Copenhague el 2 de mayo de 1959, Lone Wrede Scherfig
estudió cine en la Danish Film School, donde se graduó en 1984. Debutó detrás
de las cámaras en 1990 con Kaj's Fødselsdag,
cuya traducción al castellano sería algo así como "El cumpleaños de Kaj". El
film obtuvo éxito en varios festivales y dio notoriedad a la entonces joven
directora de 29 años. Seguidamente escribió y trabajó en algunos cortometrajes
y rodó películas y series para la televisión. Entre los telefilmes destacan Den gode Lykke (1993) y el film familiar
Når mor kommer hjem (1998); en cuanto
a las series, su mejor creación sea quizá la familiar Morten Korch-Ved stillebækken (2000), que permaneció con éxito en antena
durante dos temporadas.
Pero la carrera de Scherfig cambió totalmente en el año 2000,
cuando se sumó al movimiento Dogma creado por su paisano Lars von Trier.
Scherfig entregó la película Italiano
para principiantes, un film sorprendente por su puesta en escena y sus
planos realistas, que narraba un peculiar romance entre personas tímidas que
estudian italiano en la fría Copenhague. La directora, que también escribió el
guión, demostró manejar muy bien a los actores y recibió una veintena de
premios, y especialmente triunfó en el Festival de Berlin. Había nacido un
nuevo talento danés.
Dos años después siguió con el tono trágico y cómico a la vez en
la más humorística Wilbur se quiere
suicidar, escrita en colaboración con el genial guionista Anders Thomas
Jensen (Después de la boda). Scherfig
habla de los miedos de nuestro tiempo y de los absurdos temores inventados por la
modernidad, con una propuesta que quiere dar una lección dramática a la vez. El
reparto es excelente y también le llovieron los premios, aunque en menor
entidad. Tras ella Scherfig se embarcó en un curioso proyecto junto al
guionista Jensen, "Advance Party". Se trataba de inspirar tres películas a
partir de unos mismos personajes creados por ellos. La primera película resultante
del proyecto es la dura Red Road. En
2007 dirigió una comedia menor, Hjemve,
que tuvo escasa repercusión.
Y el gran bombazo llegó en 2009, cuando dio el salto internacional
con el film An Education, traslación a la pantalla de un guión del
novelista británico Nick Hornby basado en un artículo autobiográfico de Lynn
Barber. La película contaba con el protagonismo de una actriz convertida en
estrella de la noche a la mañana, Carey Mulligan, cuyo personaje se enamoraba
de un hombre mucho mayor que ella ante el estupor de su familia. La película,
de gran impacto internacional fue nominada a 3 Oscar.
Y en su última película película hasta la fecha, One Day (Siempre el mismo día), Scherfig
vuelve sobre uno de sus temas clave, el de las difíciles relaciones de pareja, amores y afectos incomprensibles y contradictorios. Narra la directora la relación de amor-amistad
entre un hombre y una mujer a lo largo de 20 años. Lo mejor son sin duda las
interpretaciones de sus protagonistas, Jim Sturgess y Anne Hathaway, guiados
con sabiduría por la directora danesa.