Malena es un nombre de actriz, en concreto de una
que pertenece a una ilustre estirpe de actores. Destila naturalidad y
desparpajo y sin grandes aspavientos, Malena Alterio se ha hecho un nombre
interpretando a mujeres sencillas.
Nacida
el 21 de enero de 1974 en la capital de Argentina, Malena Grisel Alerio
Bacalcoa es hija de Tita Bacalcoa, psicóloga, y del gran actor Héctor Alterio
"De él admiro su manera de ser y de actuar, es mi guía, mi espejo. Aspiro a
llegarle a la punta del dedo gordo del pie como persona y como artista",
comenta de él. Su hermano mayor, Ernesto, también es un célebre actor. "Mi
hermano es una persona muy creativa que no para de emprender proyectos".
Poco
después de nacer Malena, se produjo el golpe de estado de Argentina de 1976, y
su padre, activista político, se trasladó con toda la familia a España. "Me
siento española, por mi infancia y mis recuerdos, aunque con Argentina mantengo
un vinculo muy especial", explica Malena.
Estudió
interpretación en la escuela de la prestigiosa profesora argentina Cristina
Rota, que también había formado a su hermano. Hizo sus pinitos televisivos con
un pequeño papel en la serie Hermanas, y debutó en la gran pantalla como Violeta, la
macarra que forma parte de un variopinto cuarteto de atracadoras en El palo, comedia de Eva Lesmes,
donde ya demostró que era capaz de
hacer reír al respetable. No en vano, obtuvo una nominación al Goya a la actriz
revelación.
Pero
fue la pequeña pantalla el medio que le dio la fama. Tras encarnar a la agente
Lorena en El comisario, se consagró interpretando a la desquiciada Belén López
Vázquez, en Aquí no hay quien viva, donde mantenía un tormentoso romance con el
portero, Fernando Tejero, que también se hizo inmensamente popular. Cuando la
serie fue cancelada sus creadores reunieron a la mayor parte del reparto para La
que se avecina,
una serie muy similar, en la que Malena sólo estuvo la primera temporada
interpretando a una vecina llamada Cristina Aguilera.
Hasta
el momento su mejor trabajo en el cine ha sido como protagonista de Una
palabra tuya,
de la luego ministra de Cultura Ángeles González-Sinde, que adaptaba una novela
de Elvira Lindo. Interpretaba a Rosario, una barrendera que acompañaba a su
compañera, Milagros (Esperanza Pedreño), y al novio de ésta (Antonio de la
Torre) a su pueblo, para enterrar al gato.
En esta cinta aparecía interpretando a un sacerdote el actor Luis
Bermejo, su novio en la vida real. Trabajar con ella le trajo suerte, pues
Bermejo obtuvo por ese trabajo una nominación al mejor actor revelación.