Actor brillante de primerísima fila, en poco tiempo
se ha ganado una sólida reputación, por sus trabajados papeles secundarios.
Borda especialmente los papeles de maquiavélico malvado, de expresión
siniestra. Mark Strong se ha convertido en una presencia habitual de las
grandes superproducciones de Hollywood, pero aún tiene mucho que decir.
Aunque nació en la capital británica, Marco Giuseppe
Salussolia (30 de agosto de 1963) procede como su nombre permite adivinar de
una familia de ascendencia italiana, por parte de padre, pues su madre era
austriaca. Cuando era pequeño, su
madre decidió cambiarle el nombre por Mark Strong, para que se integrase mejor
en la escuela.
Su más temprana vocación fue la abogacía, por lo que se fue a estudiar Derecho, a
la Universidad de Munich. Pero aunque aprendió a hablar alemán, se desengañó
por completo después del primer curso, y regreso a Gran Bretaña, para cambiar
de estudios. Acabó matriculándose en Inglés y Drama, en la Universidad Royal
Holloway, y después en Arte
Dramático, en la Escuela de Teatro Bristol Old Vic.
Empezó a abrirse un hueco, a base de montajes teatrales, y
participando en numerosas series televisivas británicas. Encarnó a un inspector
de policía en Prime Suspect 3, y se
convirtió en un rostro popular en su país, gracias a las series Our
Friends in the North y The Long
Firm, que tuvieron gran éxito allí.
En cine empezó a tener papeles secundarios, pero cada vez
más destacados en títulos como Fuera de juego, Más allá del deber (2001),
Oliver Twist (2005), Tristán
+ Isolda y Sunshine. Pero su mejor baza fue su encuentro con el director
Guy Ritchie, que le contrató para Revolver, donde bordaba el papel de asesino implacable presentado con mucho
humor. Ritchie decidió tomarle como una especie de actor fetiche, y le volvió a
contratar para RocknRolla, en la que destacaba sobre el resto del
reparto, como lugarteniente de un capo mafioso. Ritchie también le convirtió en
Lord Blackwood, el inteligente villano de Sherlock Holmes.
Aunque Mark Strong ha tenido papeles relevantes en Babylon
A.D., Un gran día para ellas, Good,
Stardust y La reina
Victoria, los cinéfilos del mundo empezaron
a darse cuenta de que había que seguirle la pista, tras Red de
Mentiras, de Ridley Scott, donde le robaba
los planos a Leonardo DiCaprio y Russell Crowe, con su papel de Hani Salaam,
refinado pero amenazador jefe de la diplomacia jordana. Y eso que Strong estuvo
a punto de decir que no al papel, porque su esposa estaba embarazada; con ella
ha tenido dos hijos.
Desde
entonces, se ha convertido en el villano de moda en Hollywood, junto con
Christoph Waltz (Malditos bastardos), y son los actores a los que
primero les ofrecen cualquier papel de estas características. "Me fascinan los papeles de villano. Y
además, a menudo tienen las mejores líneas del guión", comenta Strong, que ha
sido Godfrey, malo malísimo de Robin Hood y también el de Kick-Ass. Listo para machacar y Green Lantern. Aparte
de todo esto, próximamente le veremos como uno de los protagonistas, junto a
Colin Farrell, de The Way Back, la nueva película de Peter Weir.