Fue una señora,
dentro y fuera de la escena. Ha muerto a los 89 años Mary
Carrillo, que iluminó las tablas de los teatros españoles
a lo largo de una dilatada carrera, además de haber tenido
presencia destacada en muchas películas patrias.
María Carrillo Moreno
nació en Toledo el 14 de octubre de 1919. Que la
interpretación era lo suyo lo demostró bien temprano,
pues con tan sólo dieciséis años debutó
en la compañía de Hortensia Gelabert con la obra "El
juramento de la primorosa", de Pilar Millán Astray. Corría
el año 1936, y aires de guerra civil atravesaban España,
de modo que el estallido de la contienda llevó a Mary con su
familia a México. Allí conocería al actor Diego
Hurtado, con el que se casó y tuvo cuatro hijos. Las tres
chicas seguirían también la profesión de actriz,
las famosas hermanas Hurtado, Paloma, Teresa y Fernanda. Pero para
eso aún quedaba mucho tiempo. Y en tierras mexicanas se
añoraba España, de modo que en cuanto terminó la
guerra, Mary volvió a su país dispuesta a proseguir con
su carrera en la escena, además de probar fortuna también
en el mundo cinematográfico. En una primera etapa hizo cuatro
películas, entre las que destaca Marianela (1940), de
Benito Perojo, adaptación de la novela de Benito Pérez
Galdós. Pero pasaría una década en que concentró
sus mejores esfuerzos en el teatro, lo que le valió alcanzar
un increíble prestigio, situándola entre las grandes
actrices españolas de la época, como Amparo Rivelles y
Julia Gutiérrez Caba. Pasó por las compañías
de María Bassó y Nicolás Navarro, y la del María
Guerrero, hasta que llega el momento, 1948, de formar su propia
compañía.
Su regreso al cine no pudo
ser más afortunado: El pisito (1959), de Marco Ferreri,
es una joya cercana al neorrealismo, una humorada negra donde daba
vida a una novia que debe aceptar que su prometido se case antes con
una anciana, con la esperanza de que su previsible fallecimiento les
permita heredar su piso y disfrutar de su vida en común.
También estuvo en el debut en la dirección de Basilio
Martín Patino, Nueva cartas a Berta (1966). No faltan
en su filmografía comedias ligeras -Los chicos del Preu
(1967), Las secretarias (1968), No le busques tres pies...
o (1968)...-, aunque es obvio que su fuerte eran los grandes dramas,
como prueba su interpretación en teatro de "Quién
teme a Virgina Woolf": el autor de la obra original, Edward Albee,
estuvo en el estreno de la versión dirigida por Enrique
Diosdado, y al parecer quería a Carrillo para su adaptación
al cine, que acabaría asumiendo Elizabeth Taylor.
Pero, nunca insistiremos
suficiente, Mary se decantó siempre por el teatro, que le dio
dos veces el Premio Nacional, en 1949 y 1961. Pero tampoco faltaron
los premios en cine, pues ganó la medalla del Círculo
de Escritores Cinematográficos en dos ocasiones, por las
películas El pisito y La colmena (1982); y aún
tuvo tiempo de ganar un Goya, en 1996, por Más allá
del jardín. Además de la adaptación
literaria de "La colmena" da Camilo José Cela, también
colaboró con Mario Camus en la serie televisiva Fortunata y
Jacinta, basada en la novela de
Pérez Galdós, y en la adaptación de la obra de
Miguel DelibesLos santos inocentes
(1984). Otros directores con los que trabajó fueron Pedro
Almodóvar -Entre tinieblas
(1983)- y Pilar Miró -El crimen de Cuenca
(1980)-. La actriz que escribió sus memorias con el título
"Sobre la vida y el escenario", aún se paseaba por los
escenarios en 1995, cuando hizo "Última visita", de José
Luis Alonso de Santos, en la que curiosamente hacía de madre
de su auténtica hija, Teresa Hurtado.