Maurice Jarre fue sin duda uno de los grandes
maestros de las bandas sonoras. Compuso partituras memorables para los mejores
directores. Su gran secreto fue saber integrar en sus bandas sonoras
instrumentos exóticos, como la cítara de Doctor Zhivago y la balalaika rusa, de Lawrence de
Arabia. El compositor ha fallecido el domingo 29 de
marzo, en Los Ángeles, a los 84 años de edad, como consecuencia del cáncer.
Nacido el 13 de septiembre de 1924 en Lyon (Francia),
Maurice-Alexis Jarre no empezó a estudiar música durante su infancia, como
suele ser habitual entre aquellos que quieren dedicarse a componer o tocar
algún instrumento. La vocación le llegó bastante tarde, durante su adolescencia,
cuando en contra de la voluntad de su padre decidió matricularse en el
Conservatorio de París , para estudiar percusión, composición y armonía. Al
terminar sus estudios, se dedicó profesionalmente a la percusión, hasta que el
actor y director teatral Jean Vilar le reclutó para componer partituras de sus
montajes teatrales. La asociación duró más de una década.
Maurice Jarre había cumplido 37 años cuando debutó en el
cine, de la mano del cineasta George Franju, que le reclutó para escribir la
banda sonora de su documental Hôtel des Invalides. Franju quedó tan contento que le encargó sus siguientes filmes: La
tête contre les murs y Les yeux
sans visage. Pero la carrera de Jarre dio
un giro radical cuando el productor Sam Spiegel le llamó de cara a componer la
música de Lawrence de Arabia, en
1961. Spiegel quería que tres músicos distintos escribieran el score de la
superproducción, dirigida por David Lean, pero finalmente Jarre se encargó de
la totalidad de la música. La Academia reconoció con un Oscar la que sin duda
es una de las bandas sonoras más brillantes de la historia del cine. David Lean
le encargó también escribir Doctor Zhivago, trabajo por el que Jarre no sólo obtuvo un segundo Oscar, sino
también cierto reconocimiento del público, ya que el disco batió records de
ventas, en el campo de la música de cine. Lean siguió contando con él para La
hija de Ryan y Pasaje a la India, que supuso el tercer y último Oscar para Jarre.
También estuvo a punto de componer 'Nostromo', el último proyecto del cineasta,
pero éste murió antes de iniciar el rodaje, y la película nunca se hizo.