Si en 2010 hubiera que escoger el nombre de dos jóvenes actrices con potencial de estrellas, no dudaría en citar los de Carey Mulligan y Mia Wasikowska. La rubia actriz australiana de ojos marrones empezó pequeña pero se ha hecho grande en el País de las Películas. Y esto no ha hecho más que empezar, esperemos que nadie 'le corte la cabeza'.
Su apellido suena a polaco, pero lo cierto es que Mia
Wasikowska nació en Canberra, Australia, un 14 de octubre de 1989. Pero en fin,
tanto sus rasgos eslavos como el apellico de marras, la delatan, y en efecto,
su madre, Marzena Wasikowska, es una fotógrafa polaca, mientras que su padre, John
Reid, se dedicaba a la pintura y a los collage. Con precedentes tan artísticos,
y aficionándose ella misma a la fotografía, no es de extrañar que Mia acabara
dedicándose a una profesión tan relacionada con la imagen.
La segunda de tres hermanos, Mia Wasikowska tuvo la
oportunidad de conocer el país de sus ancestros, pues con la edad de ocho
añitos, pasó un año completo en Polonia. Lo cierto es que sus padres, por su
dedicación profesional, viajaban mucho por Europa.
Antes del cine, fue la danza. Entre los nueve y los quince
años, Mia bailó y bailó, hasta 35 horas a la semana, vaya agotamiento. Una
férrea disciplina, que le sería útil para organizarse la vida y pensar bien a
qué quería dedicarse. Y decidió que el baile sí que no, y en cambio,
interpretar las vidas de otros, como forma de explorar el sentido de la
existencia, tenía bastante más interés.
Como cabe imaginar, los primeros trabajos actorales de la
Wasikowska fueron en Australia. Una fugaz aparición en el culebrón televisivo All
Saints (2004), o el drama Suburban
Mayhem (2006) no eran comienzos muy
prometedores, había que tener paciencia, 'seguir al conejo blanco', hasta
alcanzar algún día exitosamente el 'País de las Películas'. Cuatro títulos
encadenados en 2007, cuando sólo tenía 18 años, dan idea de que la chica pisaba
fuerte, y que no hacía ascos ni a pelis de miedo tan poco estimulantes como El
territorio de la bestia.
El desembarco en Estados Unidos llegó en 2008 con la serie
televisiva de HBO de psiquiatras En terapia.
Y sus raíces polacas le vendrían al pelo para intervenir ese año en el film
sobre la resistencia de los judíos en Bielorrusia, durante la Segunda Guerra
Mundial, hechos contados en Resistencia.
Tras intervenir en la fallida Amelia, sobre la auténtica heroína de la aviación Amelia
Earhart, tiene pendiente de estreno un film muy alabado, That Evening
Sun. Aunque es obvio que el título que la
ha puesto en el mapa es el burtoniano Alicia en el País de las
Maravillas, feliz revisitación del mundo de
Lewis Carroll, y donde el protagonismo de la rubia actriz es absoluto, con
permiso de Johnny Depp, las numerosas criaturas, la apabullante imaginería y el 3D.
En un futuro próximo la veremos de nuevo
como heroína novelesca, pues será Jane Eyre en la versión de Cary Fukunaga. Sobre
su vocación de protagonista dan fe otros títulos en postproducción, The Kids
Are All Right, y el film de Gus Van
SantRestless. A lo que se ve,
tenemos Wasikowska para rato.