Después de cerca de 30 años de carrera este
actor sueco se ha hecho conocido en el mundo entero gracias a la saga "Millennium".
Aunque es
verdad que su rostro quizá resultaba familiar para los aficionados al cine, es
de esos actores de los que uno nunca hacía el esfuerzo por retener el nombre.
¡Bah!, un sueco más con apellido casi imposible de pronunciar... Pero hete aquí
que llega el personaje de Mikael Blomkvist y todo cambia. De la noche a la
mañana, gracias a la truculenta saga escrita por Stieg Larsson se convierte en
actor célebre y su carrera internacional apunta maneras.
El origen de
Michael Nyqvist bien pudiera ser el planteamiento inicial de una de tantas
novelas de género negro que han puesto de moda los autores nórdicos. Historias
llenas de bajezas, secretos, sangre y demás comportamientos insanos. Rolf Åke
Mikael Nyqvist (su nombre completo) nació en Estocolmo y fue llevado por sus
padres a un orfanato. Con un año de vida fue adoptado. Por lo visto no se interesó
por sus verdaderos padres hasta que él mismo fue padre. Sus investigaciones le
llevaron a descubrir que era hijo de una sueca y un italiano. La interpretación
no fue algo que al actor le viniera desde pequeño. Comenzó a dedicarse al
hockey y fue a los 17 años cuando tuvo el primer chispazo de lo que sería su
trabajo. Tuvo lugar durante un año que pasó en Omaha, en el estado de Nebraska
en Estados Unidos. Allí tomó clases de actuación e interpretó algún papel
teatral en obras de Arthur Miller. A su vuelta a Suecia, con 19 años, fue
aceptado en la Academic School of Drama de Malmö y participó en varias obras,
al tiempo que con los años hacía sus pinitos en algunas producciones
televisivas.
Su primera
aparición tras la cámara fue en el discreto telefilm Kamraterna (1982), donde tenía un leve papel de modelo. Tras
participar en otros pequeños productos para la pequeña pantalla y hacer
prácticamente de extra en Jerusalén,
de Bille August, su rostro comenzó a hacerse conocido en su país gracias a la
exitosa serie criminal Beck, en donde
trabajó durante siete capítulos. Pero lo cierto es que no le llovían los
papeles, precisamente, de modo que siguió apareciendo en pequeños telefilmes y
episodios esporádicos de series. Entretanto, en 1990 se caso con la diseñadora
artística Catharina Ehrnrooth, con quien ha tenido dos hijos. Nueve años
después, en 1999, llegó una de sus películas más reconocidas, la comedia Breaking Out (Fuga en escena), sobre un
grupo de presos que escapan de la cárcel. Y un año después fue uno de los
personajes principales de Juntos (2000),
comedia dramática de su compatriota Lukas Moodysson. A partir del 2000, con 30
años, Nyqvist empezaba a encontrar cada vez más papeles de protagonista.
Destacó en Hem ljuva hem (2001),
drama en torno a la violencia doméstica; la comedia romántica Grabben i graven bredvid (2002) y el
drama Detaljer (2003), junto a
Pernilla August. Probó más tarde con el género de terror en la fallida London Voodoo (2004), pero ese mismo año
realizó una de las mejores interpretaciones de su carrera en Tierra de ángeles, hondo drama sobre un
compositor que regresa a su gélido pueblo natal y que fue nominado al Oscar a
la mejor película extranjera. Siguió luego por la buena senda con su
composición en Mother of Mine, duro
film ambientado en la II Guerra Mundial y el film épico de aventuras medievales
El caballero templario, adaptación de
la trilogía literaria obre las cruzadas escrita por Jan Guillou. Más tarde,
tras sus trabajos en la película norteamericana Downloading Nancy, con Maria Bello, y en el thriller Iskariot, le llegó la oportunidad de su
vida cuando le ofrecieron interpretar a Mikael Blomkvist.
En 2009 la
trilogía "Millennium" de Stieg Larsson ya había producido una conmoción
literaria en todo el mundo. Como era de esperar la versión en el cine iba a ser
todo un acontecimiento. Nyqvist tuvo la suerte de encarnar a uno de los
protagonistas, el director de la revista Millennium, que colabora con Lisbeth
Salander para investigar una serie de atroces crímenes. Las tres películas fueron
rodadas el mismo año, pero la mejor es sin duda la primera, Los hombres que no amaban a las mujeres,
dirigida por Niels Arden Oplev. Las dos siguientes, La chica que soñaba con una cerilla y un bidón de gasolina y La reina en el palacio de las corrientes de
aire, fueron ya algo inferiores y su dirección corrió a cargo de Daniel
Alfredson. Pero gracias a su impacto mediático todo hacía esperar que la
carrera de Michael Nyqvist iba a recibir el espaldarazo definitivo. Y así ha
ocurrido.
Tras
participar en 2010 en dos dramas suecos de cierta entidad, Kvinden der drømte om en mand y Änglavakt,
con Izabella Scorupco, llegó lo que parece ser su salto definitivo a Hollywood.
Allí rodó Misión imposible: Protocolo
fantasma y también obtuvo un papel en el thriller de acción Sin salida. Además acaba de terminar el
rodaje del thriller dramático Disconnect,
con Paula Patton.