Suele ser frecuente que el Oscar abra las puertas a nuevas y
mejoradas posibilidades. Un vivo ejemplo de ello es Michael Shannon, a quien su
nominación como mejor secundario por Revolutionary
Road, le ha posibilitado sus primeros papeles protagonistas.
No es nada raro que entre las nominaciones al Oscar a los
mejores actores y actrices secundarios, se cuele más de un nombre que resulta
desconocido para el gran público. Tampoco es extraño que la mera nominación al
premio cambie la vida laboral de los afortunados. Un buen ejemplo de ello es
Michael Shannon, un nombre y un rostro desconocidos para la mayoría, que
gracias a su nominación ha comenzado a realizar sus primeros papeles
protagonistas.
Shannon nació el 7 de agosto de 1974 en Kentucky. Sus
inicios fueron en el teatro, para luego pasar a la televisión y al cine. En el
mundo del celuloide es donde ha desarrollado la mayor parte de su carrera desde
que debutara en 1993 con un pequeño papel en Atrapado en el tiempo. Desde entonces su filmografía tiene un punto
de "día de la marmota" en cuanto a que se han sucedido una y otra vez los
papeles secundarios. Así, ha participado con pequeños personajes en títulos tan
variados como Reacción en cadena
(1996), Cecil B. Demente (2000), Pearl Harbor (2001), Vanilla Sky (2001), 8 millas (2002) y Dos
policías rebeldes II (2003). Su primera oportunidad como protagonista llegó
en la cinta de terror Bug (2002),
donde compartió habitación de motel con una angustiada Ashley Judd. Como una
excepción a toda regla, después de este título menor su carrera continuó con
pequeños papeles en cintas de peso como World
Trade Center (2006) y Antes que el
diablo sepa que has muerto (2007). Entonces Sam Mendes le brindó su gran
oportunidad con el "enfermo" John Grings en Revolutionary
Road (2008). Su interpretación del desequilibrado y desagradable hijo de
Kathy Bates le ha servido para estar nominado al Oscar como mejor secundario.
Los efectos secundarios de la nominación no se han hecho
esperar, pues poco después rodó su segunda película como protagonista -esta vez
absoluto-, The Missing Room. Shannon
ha interpretado a un detective que recibe el encargo de traer de vuelta a casa
a un hombre que aprovechó los atentados del 11-S para desaparecer y hacerse
pasar por uno de los muchos cadáveres que dejó la tragedia. Este protagonista
no parece haber sido anecdótico, pues actualmente rueda a las órdenes del gran
Werner HerzogMy Son, My Son, What Have
Ye Done, una historia basada en hechos reales sobre un hombre que comenzó a
tener unas experiencias místicas que le llevaron a matar a su hermano. No hace
falta, en cambio, recurrir a la mística para saber que 2008 ha sido el año de
Shannon. No sólo rodó Revolutionary Road
con actores de la talla de Leonardo DiCaprio y Kate Winslet, sino que también
nació su hija Sylvia, fruto del matrimonio que le une a Kate Arrington.