La chica es guerrera y hermosa. Conocida por ser perfecta para películas donde la coreografía es esencial, como Tigre & Dragón, la actriz ha demostrado su capacidad de insuflar dramatismo y matices a sus personajes.
Aunque todo el mundo cree que es china,
lo cierto es que la guapa actriz oriental Michelle Yeoh nació en la ciudad
malaya de Ipoh, Perak, el 6 de agosto de 1962, y su nombre auténtico es Choo-Kheng
Yeoh. Eso sí, sus orígenes étnicos son chinos, pero lo cierto es que antes de
aprender a hablar cantonés, la chica se lanzó con el malayo y el inglés. Pues
una era la lengua del país que la vio nacer, y la otra era necesaria en el
entorno de Londres al que se trasladó con su familia cuando era una
adolescente. El propósito no era otro que el de estudiar en la Academia Real de
Danza ese arte, que venía practicando desde pequeñita; pero una lesión le
impidió avanzar todo lo que hubiera querido en el mundo danzarín, lo que tal
vez le hizo prestar más atención a su formación dramática. De regreso a su país
se convirtió con 21 años en miss Malasia, pero no pudo llegar a ser miss Mundo,
aunque no le faltaran méritos; y cuando se trasladó a Melbourne, Australia,
también le concedieron un título por su espléndido aspecto, el de miss Moomba.
Su formación coreográfica le vino al pelo
para debutar en anuncios comerciales en compañía de inefables actores
hongkoneses como Jackie Chan y Chow Yun-fat, conocido por sus películas de
artes marciales. Era 1984 y la compañía de Hong Kong D&B vio que tenía una
perla en sus manos que debía cultivar, por lo que tras algún titubeo en su
nombre artístico -apareció acreditada como Michelle Khan-, al final se
convirtió para las películas en Michelle Yeoh, o sea, mantuvo su apellido con
el clásico nombre anglosajón. Entre los primeros filmes de Yeoh se cuentan El regreso de los super camorristas
(1985) y Royal Warriors (1986). La
actriz conoció en D&B a su marido, el hombre de negocios Dickson Poon, y de
hecho abandonó su incipiente carrera para casarse en 1988. Pero tras el
divorcio, Yeoh retomó su oficio, y lo haría con mejor fortuna que la lograda
hasta ese momento. Así, tuvo un papel importante junto a Jackie Chan y Maggie
Cheung en Supercop (1992). Con Tony
Leung, otro actor de prestigio, hizo al año siguiente Espada invencible. Curiosamente, la actriz nunca recibió
instrucción formal en artes marciales, lo que no le ha impedido tener un nombre
que se asocia con facilidad al género. De hecho, Michelle arrastra la fama de
hacer personalmente todas las escenas arriesgadas de sus películas. Uno de los
títulos más interesantes y desconocidos en Occidente de Yeoh es The Soong Sisters (1997), una
inteligente mirada a la historia de China en siglo XX a través de los
auténticos avatares de tres hermanas.
El salto al cine de Occidente vino de la
mano de 007, con El mañana nunca muere
(1997), con una chica guerrera Bond de armas tomar, del ejército chino. Las
alabanzas le llovieron a Yeoh de la mano del agente con licencia para matar,
pues Pierce Brosnan dijo de ella que era "seria y comprometida con su trabajo".
Eso sí, no pudo hacer las escenas arriesgadas como solía, parece que el estudio
se llevó las manos a la cabeza cuando propuso la idea, de modo que tuvo que
conformarse con "repartir leña" en las peleas.
Está claro que el título más importante
de la carrera de Yeoh se llama Tigre
& Dragón (2000), una película del género wuxia, en la que trabajaron
codo con codo China, Taiwan y Hong Kong. Ang Lee estaba detrás de esta especie
de mágico western de ojos rasgados, perteneciente al llamado género wuxia, tan
popular en el lejano Oriente, pero que logró popularizarse en todo el mundo
gracias a tan hipnótico film. Además del de Yeoh, que fue candidata a muchos
premios, entre ellos el Bafta, empezaron a sonar también los nombres de sus
compañeros de reparto Zhang Ziyi y Chow Yun-Fat.
Sin embargo, y pese a lo que pudiera
creerse, la carrera de Yeoh no fue a partir de ese momento como un cohete. El talismán (2002) tenía detrás a un
reparto internacional y al director de fotografía de Tigre & Dragón, Peter Pau, pero no era desde luego lo mismo. Al
final la actriz en Occidente se convirtió en referencia para cuando hacían
falta actrices orientales y con habilidades para el género de acción. De modo
que hizo las veces de japonesa en Memorias
de una geisha (2005), basada en el popular best-seller de Arthur Golden,
donde no faltaban sus "colegas" chinas Zhang Ziyi y Gong Li; el pulcro film de
Rob Marshall no desató el mismo interés que el original, pero era un título de
prestigio.
Hay que reconocer que es una pena
observar la desigual calidad de las cintas en que ha intervenido Yeoh. En 2007
rodó a las órdenes de Danny BoyleSunshine, cinta de ciencia ficción que no se
cuenta entre lo mejor del director británico. Y para Asif Kapadia hizo Far North, extraño y gélido cuento.
Tras apuntarse al éxito comercial en 2008
con éxito en La momia: La Tumba del
Emperador Dragón, la franquicia que protagoniza Brendan Fraser, y con menor
repercusión en Babylon, junto al "cabeza lironda" Vin Diesel, intervino en
una cinta dramática que transcurre en China, Los niños de Huang Shi, durante los años de la ocupación japonesa,
en torno a un orfanato. En 2010 ha rodado en China, pero sin hacer ascos al
cine hollywoodiense, pues ha prestado su voz a la cinta animada Kung Fu Panda 2. Quien podría volver a ponerla
en el candelero es Luc Besson, que la va a dirigir en The Lady, biopic sobre la
Premio Nobel de la Paz Aung San Suu Kyi.