Naveen Andrews comparte con su personaje Sayid de Perdidos la redención, el inicio de una
nueva vida. Sabe bien lo duro que es empezar de nuevo y renunciar a aspectos
del pasado. Afortunadamente para Naveen, en este sentido le gana la partida a
Sayid, un claro ejemplo del hombre que lucha por cambiar pero que parece
condenado irremediablemente.
Es el hijo mayor de dos hermanos. Naveen Andrews nació en
Londres el 17 de enero de 1969. De origen indio, desde pequeño mostró interés
por la interpretación, pero no se puso manos a la obra hasta que su vida dio un
giro de 180º. Cuando tenía 16 años tuvo un romance con su profesora de
matemáticas, Geraldine Feakins, lo que supuso todo un escándalo. De la relación
nació su hijo Jaisal en 1992. Fue con 16 primaveras cuando ingresó en la
Escuela de Música y Arte Dramático de Londres. Gracias a lo cual ya había
debutado en cine antes de que naciera su hijo con la película Londres me mata (1991). Irónicamente, la
historia de su vida pudo haberse resumido con el título de ese film.
Naveen Andrews ha sido adicto al alcohol y a las drogas, un
tema del que habla con total naturalidad cuando se le pregunta. Reconoce que
pasó un infierno, pero ahora está orgulloso de haberlo superado. Agradece
enormemente que su vida se desarrolle actualmente en Estados Unidos, pues no
sabe qué habría sido de él si hubiera seguido viviendo en su ciudad de origen.
Mientras Londres casi lo mata, Naveen continúa su carrera con personajes
principales y secundarios en títulos menores. Su primer papel en una cinta de
relevancia fue en 1995 en Kamasutra a
las órdenes de Mira Nair, directora para la que repetiría en My Own Country (1998).
A pesar de su origen inglés, el color de su piel ha marcado
su carrera, como demuestran papeles como el que le ofreció Anthony Minghella en
El paciente inglés (1996), donde
llevó en volandas a Juliette Binoche. Con el tiempo se han ido afianzando en su
carrera títulos con cierta entidad de los más variados géneros, como la
familiar Mi gran amigo Joe (1998), la
repleta de acción Rollerball (2002),
la sangrienta Planet Terror (2007) y
la dramática La extraña que hay en ti
(2007). Entre medias rodó la desconocida Drowing
on Dry Land (1999) donde fue un taxista encargado de llevar a Barbara
Hershey. La actriz 21 años mayor que él, se convirtió en su novia hasta la
fecha. Demostrada su afición -confirmada por él mismo- por las mujeres mayores,
su noviazgo sufrió una interrupción. Durante esta ruptura el actor tuvo su
segundo hijo -Naveen Joshua- con Elena Eustache.
Ha dejado parte de él en algunas de sus películas, como
sucede en Bodas y prejuicios (2004).
Naveen siempre ha sido muy aficionado a la música y en esta película muy
bollywoodiense demostró su habilidad para el baile. En este sentido, resulta
dura Provoked: Una historia real
(2006) donde, superadas sus adicciones, encarnó a un esposo alcohólico y
maltratador.
Naveen se ha quejado en alguna ocasión de que tanto
Hollywood como su país natal ofrecen papeles muy concretos para la gente de
color. Ciertamente, su carrera ha estado marcada por el pigmento de su piel,
pero también ha sabido sacarle ventaja. Dado que en Hollywood no se suele ser
especialmente exigente con según que detalles, Naveen supo utilizar a la
perfección su color de londinense descendiente de indios para hacerse pasar por
un iraquí. Y así consiguió el papel de Sayid Jarrah en la serie Perdidos (2004-2010) por la que es
conocido en todo el planeta. Quizás sea el personaje más humano que hay en la
increíble isla creada por J.J. Abrams. Su oficial del ejército de la guardia
republicana de Sadam Hussein enseguida caló en el público. Se trata de un
torturador redimido, que lucha cada día para seguir adelante con una nueva vida
alejada de la violencia. Una tarea nada fácil como bien sabe el también redimido
Naveen Andrews.