Es posible. Labrarse una carrera
como actriz. Poco a poco, aprovechando su físico para estar en
películas dirigidas al público afroamericano, y al
tiempo colarse en títulos decididamente comerciales que la han
puesto en primera línea. El espectador acabará
haciéndose con su nombre, no les quepa la menor duda.
Paula Maxine Patton nació el 5
de diciembre de 1975 en Los Ángeles, California, Estados
Unidos, en plena meca del cine. Su madre es blanca de origen europeo,
y su padre abogado negro. De hecho, enfrente de su casa, en su misma
calle, estaba el estudio de la 20th Century Fox, lo que
junto al gusto de su madre, maestra, por las películas,
explica perfectamente que el cine le atrajera enseguida. Le apetecía
contar historias, y también estar en ellas como actriz. De
modo que en su instituto, el Hamilton Magnet Arts, actuó en
varias obras escolares de teatro, una de ellas "El crisol", de
Arthur Miller, donde hizo el atractivo papel de Abigail en la
conocida historia de las brujas de Salem. La adolescencia de Paula
fue claramente feliz, pues con 14 años conoció al amor
de su vida, el luego cantante Robin Thicke, con quien se casaría
en 2005 y tiene un hijo. Este matrimonio le serviría para
emparentarse con otros nombres conocidos del mundo de la música,
sus suegros son Alan Thicke y Gloria Loring. Robin demostraría
su amor por la actriz dedicándole una canción, "Lost
Without U", y sacándola en la portada de su primer álbum,
"A Beautiful World".
Las inquietudes cinematográficas
de Paula la llevaron a cursas estudios fílmicos en la
Universidad del Sur de California, y de allí pasaría a
trabajar de ayudante en documentales para la PBS, la televisión
pública estadounidense, y el canal de salud de Discovery.
A pesar de la formación citada,
parece que Patton deseaba sobre todo trazarse una carrera como
actriz. En este terreno ha ido ha ido haciendo pequeños
papeles a lo largo de seis años, en los que le ha ayudado su
imponente físico. De modo que ha estado en títulos
comerciales como Hitch (2005), junto a Will Smith, y Déjà
vu (2006), con otro afroamericano, Denzel Washington. En
Hollywood se han fijado en ella especialmente en historias
relacionadas con la comunidad negra, ahí están sus
intervenciones en la peli de hip-hop Ritmo salvaje (2006) y
como profesora de la obesa Precious (2009). Ha sido
coprotagonista junto a Kiefer Sutherland en la terrorífica
Reflejos y en el mismo año, 2008, acompañó
a Kevin Costner para conseguir El último voto, decisivo
para decidir quién será el próximo presidente de
Estados Unidos.
Después de haber estado junto a
Queen Latifah en la tontadita Jugada perfecta, y
protagonizando Dos familias y una boda, peli coral con reparto
casi absolutamente afroamericano, puede ser un punto de inflexión
en su carrera mostrarse como inteligente y glamourosa mujer de acción
en Misión imposible: Protocolo fantasma (2011), donde
demuestra encajar a la perfección en el concepto de "chica
Ethan", compañera de fatigas en la cuarta entrega de las
andanzas del agente secreto interpretado por Tom Cruise.