Fue una "coyote" en busca de fama y ahora es una pija de
Beverly Hills en busca de un chihuahua. Parecía destinada para el primer papel
pero, sin embargo, el personaje de su vida aún no ha llegado. Pero seguro que
lo hará, su expresividad bien lo merece.
Piper Perabo nació en Dallas el 31 de octubre de 1976. Hija
de una terapeuta y de un profesor de poesía, la familia pronto se mudó a Nueva
Jersey, donde crecieron los tres niños de la casa. Piper aprovechó sus años de
instituto para participar en todas las obras y musicales que se le ponían a
tiro. Así, en cuanto se graduó, comenzó a estudiar Arte Dramático en la
Universidad de Ohio, donde se licenció con excelentes calificaciones. Recién
acabada la carrera, se fue a Nueva York para probar suerte como actriz. Hasta
que llegó su primera oportunidad ocupó su tiempo como camarera para poder pagar
su estancia. Dicho lo dicho, quien haya visto El Bar Coyote sabrá que la protagonista "Jersey" parecía estar
diseñada por y para ella.
Sus primeros pinitos fueron en cortometrajes como Single Spaced (1997). El debut en el
largo no llegó hasta dos años después, cuando fue la novia de uno de los
raperos que protagonizaron Whiteboyz.
Un año después, la joven compartió cartel con Robert De Niro en la cinta de
tinte infantil Las aventuras de Rocky y
Bullwinkle, donde fue una agente del FBI. Entonces llegó la que parecía a
todas luces su primera gran oportunidad como actriz. Se le presentó su primer
papel protagonista de la mano de El Bar
Coyote. Esta cinta para adolescentes narra las peripecias de una jovencita
de Nueva Jersey que viaja a Nueva York para cumplir su sueño de dedicarse a la
música. Pero hasta que pueda hacer realidad sus deseos, tendrá que trabajar en
un bar donde las chicas dan un espectáculo continuo con la forma que tienen de
servir las copas y de bailar sobre la barra. Si hasta ella lo decía: "Soy de
Jersey, trabajo en un bar, toco la guitarra -no hay ninguna razón por la que no
deban darme este papel. Y funcionó", recuerda Perabo. Y fue encarnando a Violet
"Jersey" Sanford cuando demostró su capacidad interpretativa, que queda
reflejada en su gran arma: la expresividad. Sin ser la típica belleza
cinematográfica a causa de sus rasgos, quizá demasiado pronunciados para la
mayoría, su sonrisa sí sabe conquistar absolutamente a la cámara.
A pesar de que El Bar
Coyote no fue un rompetaquillas, sí que tuvo bastante éxito. Así que
resulta algo decepcionante la carrera que ha seguido luego la actriz. Con un
regusto constante de que esta chica puede dar mucho más de sí, Perabo continuó
en la línea juvenil en la cinta dramática El
último suspiro (2001), la comedia Dale
caña, que es francesa (2002), o el título familiar Doce en casa (2003) y su secuela. También ha probado otro géneros
como el de aventuras en George y el
dragón (2001), el terror en La
caverna maldita (2005) o el thriller en Ciudad
sin ley (Edison) (2006) y First Snow
(2006). El caso es que los dos últimos títulos citados tienen bastante más
interés que los anteriores, aunque es bien cierto que Perabo iba perdiendo
protagonismo. Algo similar le sucedió en El
truco final (2006), donde trabajó a las órdenes de Christopher Nolan y fue
la ayudante del mago Hugh Jackman.
La vuelta al protagonismo le ha llegado de la mano de Un chihuahua en Beverly Hills (2008). Es
verdad que la gran protagonista de la película es la perrita Chloe, pero Piper
encarna a la sobrina de su dueña que recibe el encargo de cuidar de ella. Una
tarea en principio fácil, pero que se encarga de desmentir el viajecito que se
empeña en hacer a México con unas amigas. Perabo tiene en el tintero pendiente
de estreno una película sobre una terrible pandemia, en la que ha trabajado a
las órdenes de los hermanos españoles Álex y David Pastor. Por el momento, nada
hace presagiar que se vaya a producir un giro radical en la carrera de Piper,
que consiga hacer pasar el regusto amargo de una carrera a medio gas. Pero
la esperanza es lo último que se pierde. Denle una oportunidad a esa sonrisa.