La joven Rebecca Hall está dando sus primeros pasos en el
celuloide. Hasta la fecha, ha podido pasar desapercibida para el gran público.
Sin embargo, quien la haya observado habrá disfrutado con lo que ha visto.
Papeles como el de Vicky Cristina
Barcelona demuestran que no está destinada a pasar desapercibida. Hay que
seguirle la pista.
Rebecca Hall es
hija del director Peter Hall y de la actriz María Ewing. Nació el 19 de mayo de
1982 en Londres, y cinco años después de su nacimiento, sus padres se
separaron. Cuando era una adolescente acudió a Cambridge para estudiar
Literatura Inglesa. Dos años después abandonó los estudios, pero su paso por la
universidad le sirvió para participar en varias obras de teatro con sus
compañeros de estudios. Para entonces, ya había debutado como actriz infantil
en varios capítulos de la serie de televisión The Camomile Lawn (1992).
Tras dejar la
universidad, Rebecca debutó en el teatro con la obra "Mrs. Warren's
Profession", con la que obtuvo muy buenas críticas. Su carrera continuó en los
escenarios hasta que en 2006 debutó en cine de la mano de Christopher Nolan en El truco final. Hall interpretó de
manera correcta un pequeño papel, el de la esposa del atormentado y complejo
personaje de Christian Bale. Dos años después, realizó un fantástico trabajo en
Vicky Cristina Barcelona. A pesar de
encontrarse rodeada de actores de la talla y de la fama de Javier Bardem,
Scarlett Johansson y Penélope Cruz, Rebecca supo estar sobradamente a la
altura. Su Vicky fue el contrapunto perfecto de la alocada Cristina de
Johansson, y supo darle el aire necesario de contención, seriedad y humanidad
que requería el personaje. Esta mezcla de sobriedad y humor, aderezó de manera
muy especial la cinta de Woody Allen. Por otra parte, en la muy nominada al Oscar El desafío. Frost contra Nixon, ha
formado parte del equipo periodístico que encabeza Michael Sheen.
Por el momento,
trabajo no le falta. Algo que tiene mucha lógica, dado el buen hacer que ha
demostrado en su incipiente carrera. Acaba de protagonizar el nuevo proyecto de
Nicole Holofcener, aún sin título, así como Dorian
Gray, una revisión cinematográfica de la obra de Oscar Wilde.