Ha tomado el relevo
de los grandes actores del cine de aventuras en la era del 3D. Sam Worthington
se ha especializado en cintas con muchos efectos especiales y acción.
Aunque Samuel Henry J. Worthington nació el 2 de agosto de
1976 en Surrey (Gran Bretaña), pasó su infancia en Perth (Australia) debido a
que a su padre le trasladaron allí, a trabajar en una planta energética. Mal
estudiante, enseguida abandonó el instituto para trabajar como albañil, y se
estableció en Sidney. A los 19 años le aceptaron para matricularse en la
prestigiosa escuela de actores National Institute of Dramatic Art (NIDA).
Al salir se prodigó en el teatro e hizo fortuna en la
televisión australiana, sobre todo con la serie Love My Way, que le hizo muy popular en su tierra natal. Su compatriota
Geoffrey Wright le dio el papel protagonista en Macbeth (2006), revisión de la obra de Shakespeare.
Internacionalizó su carrera con un pequeño papel en La guerra de Hart, y fue uno de los
protagonistas de la coproducción entre Australia y EE.UU. El territorio de la bestia, amena cinta de terror. Acabó
instalándose en Los Ángeles en busca de una oportunidad para triunfar en el
cine americano. Estuvo a punto de ser escogido para interpretar a James Bond, y
según el director Martin Campbell fue finalista, en dura pugna con Daniel
Craig, que finalmente se llevó el gato al agua.
A los 30 años sufrió una crisis vital. "Miraba
alrededor y veía que no era feliz. Quería borrar mi vida, quería recuperar el
control de mi vida. Estaba harto de la gente que me decía lo que tenía que
hacer", comenta el actor. Decidió venderlo todo y pasar una temporada
viviendo en la montaña.
Allí, casi aislado, recibió una llamada que tendría una gran
trascendencia en su vida. El realizador James Cameron quería verle. Acudió a
una prueba para el personaje principal de Avatar
y metió la pata hasta el fondo. "Le dije que el guión era muy malo, y
cuando le pregunté quién lo había escrito, me confesó que había sido él.
Entonces le dije que podríamos mejorarlo".
A pesar de todo, el taquillero realizador quedó tan
entusiasmado con su potencial que no sólo le escogió para esa cinta, sino que
dio su aprobación cuando McG le pidió su opinión para fichar al actor para uno
de los papeles principales de Terminator
Salvation, que se estrenó antes porque requería de una postproducción menos
larga. "Cameron se mantuvo muy al margen. Sólo le dijo a McG que me
contratara y que no arruinara nada. Además, se reservó el derecho a criticar la
película, ya que él no tenía nada que ver desde que le vendió los derechos por
un dólar a su ex esposa. Y sólo quiso ir a ver la película pagando la
entrada", recuerda Worthington.
Aunque la nueva entrega de la saga de la lucha contra las
máquinas dejó un sabor agridulce -bien rodada pero demasiado insustancial-, Avatar arrastró masas de espectadores a
los cines, deseosos de comprobar las virtudes del 3D. Worthington encarnaba a
Jake Sully, ex marine paralítico enviado al planeta Pandora para sustituir a su
hermano fallecido, manejando su avatar, sofisticada recreación de uno de los
na'vi -los nativos del lugar-. El film obtuvo nueve nominaciones a los Oscar
aunque tuvo que conformarse con tres, de carácter técnico. Worthington retomará
a Jake Sully en las dos secuelas anunciadas por Cameron.
Recién conquistado el estrellato, rentabilizó su tirón
comercial con Furia de titanes,
remake de una cinta de aventuras mitológicas de los 80, reconvertida al formato
3D. El público respondió tan bien que ya se ha puesto en marcha el rodaje de Furia de titanes 2. Ha probado fortuna
con otros géneros con los thrillers The
Debt, de John Madden, y The Fields,
junto a Chloe Moretz.
En el plano privado, Sam Worthington fue novio de
la actriz Maeve Dermody y posteriormente de la diseñadora Natalie Mark, con
quien rompió después de una relación de tres años. Se toma con suma
tranquilidad el haberse convertido en una superestrella en poco tiempo. "Cualquier
actor sería un idiota si dijera que no pretende que la gente lo reconozca,
porque hacemos cine para entretener al público y es genial cuando se acercan y
te dicen que hiciste un buen trabajo. Pero quiero ir paso a paso, ya veré lo
que pasa", explica Worthington.