Doctora en televisión, el exotismo es arma de doble filo, pues intriga y da bien en pantalla, pero cuesta lograr papeles protagonistas con él. Sea como fuere, Sandra Oh se está esforzando.
Sandra Miju Oh nació el 20 de julio de
1971 en Nepean, Ontario, Canadá, pero sus rasgo orientales la delatan, sus
padres son de Seúl, en Corea del Sur. Ha hecho estudios de danza y también de
drama en la Escuela de Teatro de Montreal. Su debut en un escenario fue en la
localidad de Londres en Ontario, con una conocida obra de David Mamet,
"Oleanna". En la televisión canadiense logró un papel principal para el cual se
convocó un casting donde participaron 1.000 candidatas. Ella acabaría
llevándose el gato al agua y protagonizaría The
Diary of Evelyn Lau (1997). Ese mismo año se la pudo ver fugazmente en Bean, lo último en cine catastrófico (1997).
Poco después tendría presencia en un film de entidad también canadiense, El violín rojo, donde este instrumento y
la música tienen una enorme importancia. Irá así sumando papeles secundarios, a
veces de escaso interés. A veces la escogen para algún título comercial, como Princesa por sorpresa (2001) y Bajo el sol de Toscana (2003), pero
decididamente no es fácil en el mundo WASP dar cauce protagonista a su peculiar
etnicidad.
De todos modos algo ven algunos "autores"
para reclutarla en sus películas. Steven Soderbergh cuenta con ella para Full Frontal (2002), y lo mismo
Alexander Payne (2004) con Entre copas,
su film más importante, aunque se presencia sea claramente secundaria. Con
Payne se había casado la actriz a principios de 2003, pero el matrimonio
formalizará su divorcio a finales de 2006. Otros títulos de prestigio de Oh son
Wilby Wonderful (2004), la malsana Hard Candy (2005) y 3 agujas (2005), una mirada al drama de
los afectados por el sida.
Está claro que debe su popularidad a la
doctora Cristina Yang de la serie Anatomía
de Grey, no en balde ha estado en las ocho temporadas de la serie desde su
arranque en 2005. Su rostro exótico lo combina con una dureza y frialdad, donde
también puede estar presente la picardía y el cinismo, combinación explosiva de
actitudes que le han ayudado a dar complejidad a su personaje más emblemático.
La tele deja menos tiempo para el cine,
pero Oh es espabilida, y consigue algunos trabajos de interés, que no tienen la
exigencia de un papel principal. De modo que coincide con Robin Williams y Toni
Collette en Voces en la noche (2006),
en la peli de superhéroe cochambroso Defendor
(2009), en la comedia familiar Ramona y
su hermana (2020) y en el interesante drama sobre un matrimonio que ha
perdido a su hijo Rabbit Hole (2010).
No es fácil para Oh lograr un papel
protagonista en cine, pero no debería desesperar, talento tiene más que de
sobra.