Aunque nunca ha sido una gran
estrella como Shirley Temple o Shirley MacLaine, Shirley Knight es una actriz
rubia y menuda que ha ido amasando su prestigio a lo largo de seis décadas, y
ha triunfado en el cine, el teatro y la televisión. Se le da especialmente bien
interpretar a madres.
Nacida el 5 de julio
de 1936, en Goessel, una pequeña localidad de Kansas, Shirley Enola Knight era
hija de un ama de casa y un ejecutivo de una empresa petrolífera. Dotada de una
voz privilegiada, su primera intención era convertirse en cantante de ópera,
por lo que estudió canto desde los once años. Pero se dio cuenta de que lo suyo
era la interpretación, después de asistir a una representación de una compañía
que había llegado de gira hasta su pueblo. Después de graduarse en el
instituto, se licenció en Bellas Artes, y estudió interpretación en la Escuela
de Teatro de Pasadena, institución de la que salieron otros grandes de
Hollywood.
En 1959, Shirley
Knight se fue hasta Nueva York, dispuesta a triunfar en el mundo de la
interpretación. Allí se apuntó al célebre Actor's Studio y recibió clases del
mismísimo Lee Strasberg. Debutó sobre las tablas, con el montaje americano de
la obra "Mirando hacia atrás con ira", del británico John Osborne. A
continuación, Knight apareció en diversas series televisivas y firmó un
contrato en exclusiva por Warner.
Empezó a recibir el
reconocimiento de la crítica por su intensa interpretación, como joven de Oklahoma enamorada de un judío en el drama En la
escalera oscura, de Delbert
Mann, adaptación de una obra de William Inge. Por la cinta obtuvo su primera
nominación al Oscar a la mejor actriz secundaria. No dejó pasar mucho tiempo,
dos años, hasta que le llegó la segunda, en la misma categoría, por su rol de
chica seducida y abandonada por el personaje de Paul Newman, en Dulce pájaro
de juventud.
Shirley Knight
terminó la década de los 60 prodigándose muchísimo en el teatro, apareciendo
constantemente en la televisión, e interpretando papeles en películas como Dutchman, Petulia, y sobre todo Llueve sobre mi corazón, de Francis Ford Coppola, quizás su papel
más recordado, donde era una mujer que abandona a su esposo, tras descubrir que
se ha quedado embarazada, y acaba cuidando de un ex jugador de fútbol que ha
sufrido una lesión cerebral.
Divorciada del actor Eugene Persson, Shirley
Knight se casó con el dramaturgo inglés John Hopkins, y se retiró del cine
durante un lustro. Regresó con el thriller El enigma se llama Juggernaut e interpretó a una madre de familia en Amor
sin fin. Nunca abandonó el
teatro, y obtuvo el premio Tony, por "Kennedy's Children".
Trabajadora incansable, ha seguido muy activa
hasta una edad avanzada, especializada en roles de madre. Los espectadores más
jóvenes recordarán a Shirley Knight
por su impresionante papel de madre del personaje de Helen Hunt, en Mejor...
imposible, y por su aparición en Mujeres
desesperadas, donde era Phyllis, madre del
primer marido de Bree Van De Kamp. En La vida privada de Pippa Lee tiene como hijo a Keanu Reeves, y es la vecina de la
protagonista, a la que alude el título. Si queda tan bien en este tipo de
papeles, es posiblemente porque también ha sido madre en la vida real, pues
tiene dos hijas, una de cada marido, la actriz Kaitlin Hopkins y la guionista
Sophie C. Hopkins.