Aunque hablar de Sigourney Weaver suponga referirse inevitablemente a la teniente Helen Ripley, su personaje de Alien, y aunque sigamos queriendo verla enfrentándose una y otra vez a los empecinados octavos pasajeros, ha conseguido que nos la creamos en cualquier papel. cuando hace de mala tiemblan hasta los monstruos galácticos, y nos conmovió también como víctima carcomida por el afán de venganza. en este momento es una de las actrices mejor pagadas de Hollywood.
De versatilidad probada, representa el ideal de mujer estadounidense de hoy: dura, fuerte, de armas tomar, pero con un lado maternal y cariñoso. Según sus palabras, su carácter es totalmente opuesto en la vida real. "Ripley es valiente, pero yo no, sino más bien cauta y cobarde. Cada vez que la interpreto, me vuelve a sorprender la mujer tan interesante que es... en el otro extremo de lo que soy yo".
Nacida en Nueva York el 8 de octubre de 1949, Susan Alexandra Weaver es hija de uno de los grandes ejecutivos de la televisión americana, Sylvester "Pat" Weaver, presidente de NBC, una de las grandes cadenas, pionero de diversos formatos televisivos hoy de moda. Su madre, la actriz británica Elizabeth Inglis, había sido extra en 39 escalones, y secundaria en La carta, de Wyler, pero sacrificó su carrera en pro de su sueño: una familia feliz. En el colegio, ya se apreciaba que Susan era la más alta de clase, pero también la graciosa. A los catorce años se cambió el nombre, en honor de Sigourney Howard, uno de los personajes de El gran Gatsby. Se licenció en inglés en Stanford, y pasó a la Escuela de Arte Dramático la Universidad de Yale, donde tuvo como compañera de promoción a Meryl Streep, con la que ya había coincidido en el colegio.
Tras alguna obra de teatro, debutó en el cine en 1977, interviniendo varios segundos en Annie Hall, de Woody Allen. Dos años después llegaría el papel que hizo famosa, el de Ripley en Alien, el octavo pasajero, hoy día un clásico de la ciencia ficción. El éxito le proporciona la oportunidad de probar su valía. Interpreta a una oficial británica del departamento de inteligencia destacada en Yakarta en El año que vivimos peligrosamente, de Peter Weir, rodada en Australia con el actor más famoso de esas latitudes: Mel Gibson. Tal compañero de reparto produjo grata impresión en Sigourney, que llegó a declarar que se casaría con un hombre así. Y lo encontró, pues después del rodaje se enamoró del actor Jim Simpson, con quien se casó, sobre todo porque se parecía a Gibson. "Cuando dije eso me refería a que Mel tiene una gran confianza en sí mismo, es natural y sencillo, y un tipo normal que se ocupa de su mujer y los niños. Cuando conocí a Jim, hallé en él todas esas cualidades de Mel, sobre todo su sencillez, delicadeza y sentido del humor", explica la actriz.
Acaba de finalizar Héroes imaginarios, en la que interpreta a una madre que tiene que hacer frente a su peor pesadilla: el suicidio de su hijo preferido. Su próximo trabajo será El bosque, de M. Night Shyamalan. Seguramente, el director de El sexto sentido volverá a aterrorizarnos con las peripecias de los habitantes de un pueblo, que en el siglo XIX
descubren que el bosque que les rodea está habitado por extrañas criaturas. Y aunque está en marcha Alien vs. Predator, que será dirigida por P.W. Anderson, esta vez la humanidad tendrá que enfrentarse a los aliens sin Ripley.