Ha muerto el pasado 14 de enero de
2011 Susannah York, actriz británica que brilló con luz
propia fundamentalmente en la contestataria década de los 60,
con interpretaciones memorables. Gracias a Danzad, danzad,
malditos, optó al Oscar. La actriz había soportado
una difícil lucha contra el cáncer.
La
rubia actriz de ojos azules Susannah Yolande Fletcher, más
conocida como Susannah York, había nacido en Chelsea, Londres,
Reino Unido, el 9 de enero de 1939, o sea que ha muerto cinco días
después de celebrar su 72 cumpleaños. Criada en
Escocia, padeció el divorcio de sus padres cuanto tenía
6 años. Se formó como actriz en la Real Academia de
Arte Dramático de Londres, donde obtuvo el premio Ronson a la
estudiante más prometedora. Uno de sus primeros trabajos en
las pantallas fue para la televisión, donde brilló con
luz propia como Abigail en la obra "El crisol" de Arthur Miller,
enfrentado a un entonces también joven Sean Connery.
Su
debut en el cine lo hizo en un clásico británico,
Whisky y gloria
(Ronald Neame, 1960), donde era nada menos que la hija de Alec
Guinness. Fue, como se ha dicho, llegar y besar el santo, pues
durante diez años acertó plenamente en sus películas,
de modo que se fabricó una sólida carrera actoral. En
cambio en los 70 apostó por títulos más
controvertidos y minoritarios, como Salvaje
y peligrosa (1972),
donde coincidió con Elizabeth Taylor y Michael Caine. No haría
ascos a un papelito comercial sin ningún interés como
el de madre de Superman
(1978), donde al menos tuvo la oportunidad de compartir paternidad
con Marlon Brando.
Casada
con Michael Wells en 1960, tuvo dos hijos que le acompañaron
en una versión televisiva de "Cuento de Navidad" de
Charles Dickens. York se divorciaría de Wells en 1980 y no
volvería a casarse. Aunque ha seguido en activo hasta su
muerte, ya no hacía los papeles de antaño, y también
afrontó otros desafíos, como el de escribir libros
infantiles. Se la pudo ver en cine no hace mucho en Franklyn
(2008) y en televisión participaba en la serie Doctors.