Su pose de tipo duro
le asemeja a un Humphrey Bogart chino, y como al actor americano, se le da
especialmente bien interpretar a personajes firmes, con su corazoncito. Tony
Leung es uno de los grandes del cine de Hong Kong, y uno de los pocos actores
que proceden de allí que ha triunfado fuera del campo de las artes marciales
(el otro sería Chow Yun-Fat).
Tony Leung Chiu-Wai es conocido en Hong Kong como Tony el
bajo, para no confundirle con Tony Leung Ka-Fai, apodado Tony el alto. Nacido
el 27 de julio de 1962, en el seno de una familia muy humilde, su infancia
estuvo marcada por la tragedia, después de que su padre, jugador compulsivo,
les abandonara a él, a su madre y a sus hermanos.
"En el colegio, cuando otros niños hablaban sobre sus
padres, me sentía muy avergonzado. Yo no quería mencionar a mi padre, así que
rara vez hablaba con los demás", recuerda Leung. Traumatizado por la
ausencia paterna, se convirtió en un chico reservado, incapaz de expresarse.
"Realmente, no sé cómo comunicarme con los otros a causa de mi vida y me
asusto", comenta Leung. Acabó haciéndose actor precisamente por este problema.
"Actuar me permitía expresar mis sentimientos sin tener que sentirme
avergonzado. Puedo llorar o romper cosas en el set de rodaje, pero nadie sabe
si estoy simplemente actuando o es lo que realmente siento en mi interior".
Aunque había tenido que abandonar sus estudios escolares por
falta de medios económicos, consiguió que le reclutaran para la escuela de
actores del canal de televisión TVB. Esa misma cadena le dio un papel en Wut Lik sap jat, una serie infantil en
la que compartía la pantalla con Stephen Chow (Shaolin Soccer), que se hizo gran amigo suyo. Después de aparecer
en diversas producciones similares, logró cierta popularidad.
Su primer trabajo importante fue como uno de los
protagonistas de Ciudad doliente,
donde era el hermano menor de una familia durante la violenta represión china
de 1947. Interpretaba al hermano más joven, que era mudo, y trataba de escapar
a las montañas para integrarse en un movimiento de resistencia. El film obtuvo
el León de Oro en Venecia, y es la primera parte de la trilogía de la historia
de Taiwán, de Hou Hsiao-hsien, que se completa con El maestro de marionetas y Good
Men, Good Women.
John Woo quedó muy contento con él, tras darle el papel
principal de Una bala en la cabeza.
Volvió a contratarle para protagonizar Hard
Boiled, junto a Chow Yun-Fat, el otro grande del cine de Hong Kong.
La carrera de Tony Leung cambió para siempre cuando un
jovencísimo pero brillante director, Wong Kar Wai, entonces únicamente una gran
promesa, le dio un pequeño papel en Days
of Being Wild, su segundo trabajo. El film narraba el drama de un joven
(Andy Lau) que descubre que la prostituta que le había criado no era su
verdadera madre, aunque destacaba especialmente Leung interpretando a Chow
Mo-Wan, periodista y escritor.
Kar Wai vio que Leung era capaz de expresar cualquier cosa, con
una enorme economía de medios, y acabó convirtiéndole en su actor fetiche. A
sus órdenes fue un policía en crisis tras ser abandonado por su novia azafata,
y que conoce a una extraña chica en un local de comidas, en Chungking Express, el film que consagró
en todo el mundo al realizador, gracias a que lo apadrinó el apasionado del
cine de Hong Kong Quentin Tarantino. Kar Wai le hizo interpretar a un
espadachín ciego en Ashes of Time Redux,
y le convirtió en homosexual de vacaciones con su pareja en Buenos Aires, en Happy Together.
Tan feliz era Kar Wai junto al actor, que decidió recuperar
al personaje de Chow Mo-Wan, esta vez como protagonista, en Deseando amar (In the Mood for Love). La
cinta, sin duda la gran obra maestra del director, se centra en los problemas
matrimoniales de Mo-wan, que se siente solo, e inicia una gran amistad con su
vecina, cuyo marido tampoco la presta atención.
Mo-wan volvió por tercera vez en 2046, donde escribe novelas de ciencia ficción, al tiempo que se
afana por mantener diversas relaciones amorosas en un intento de olvidar a la
mujer de la anterior cinta.
Aunque los trabajos de Tony Leung con Wong Kar Wai dejan en
segundo plano al resto de su filmografía, ha tenido algún otro trabajo
destacado con realizadores de primera del cine oriental. El cineasta chino más
internacional, Zhang Yimou, le dio el papel de Espada Rota, uno de los enemigos
del rey en Hero. Protagonizó con Andy
Lau Juego sucio (2002), el film
versionado por Martin Scorsese en la muy inferior Infiltrados. Le tocó ser el policía infiltrado en las Triadas, y
como era de esperar, bordó el personaje.
Demostró especialmente su valía en su papel más
desagradable, el señor Yee,
colaboracionista de los japoneses con ribetes de sadismo, en Deseo, peligro, de Ang Lee. John Woo
volvió a contar con él para interpretar a Zhou Yu, virrey del reino de Wu, que
con su aliado y amigo Zhuge Liang, asesor militar del reino de Xu, tiene que
hacer frente a un ejército enorme en Acantilado
rojo, que narra hechos históricos reales.
Además de ser una de las grandes estrellas del cine
de su país, Tony Leung es un apasionado de la música, ha sacado varios discos,
y ha cantado en la banda sonora de alguna de sus películas, como la citada Juego sucio. Está casado con Carina Lau,
actriz que fue la androide del tren de 2046,
de la que había sido novio durante más de diez años.