Sólo por sus papeles a
las órdenes de John Ford y Alfred Hitchcock, ya se podría considerar una de las
grandes. Pero es que además, Vera Miles ha demostrado su inmenso talento a lo
largo de una significativa y extensa carrera.
Nacida el 23 de agosto de 1929, en Bolse City (Oklahoma)
Vera May Ralston fue mecanógrafa en su adolescencia, y después se graduó en la
North High School de Wichita. Destacaba tanto por su físico, que su familia le
recomendó que se presentara a concursos de belleza. Finalmente fue elegida en
1948 Miss Kansas, título que le animó a tratar de hacer carrera en el mundo del
espectáculo.
Tras contraer matrimonio con Bob Miles, en 1948, decidió
utilizar su apellido de casada para su carrera artística. Se trasladó a Los
Ángeles donde comenzó desde abajo, como extra en películas como El monstruo de tiempos remotos. Poco
después se convirtió en la protagonista femenina de Tarzán en la selva escondida, durante cuyo rodaje se enamoró del
protagonista, Gordon Scott, al que estuvo unida tras divorciarse de su esposo. Posteriormente
también tuvo como pareja al actor y director Keith Larsen y a Bob Jones.
No desaprovechó Vera Miles la gran oportunidad de su
carrera, que le llegó de la mano de John Ford. El maestro contrató a la actriz
para interpretar a Laurie, una joven enamorada de un muchacho medio indio,
adoptado por el hermano del personaje de John Wayne, en Centauros del desierto.
Alfred Hitchcock quedó prendado de su belleza cuando la
descubrió en el espacio televisivo Pepsi-Cola Playhouse. Por sus rasgos
delicados, decidió que podía convertirla en la nueva Grace Kelly. El maestro
del suspense la publicitó como su nueva actriz favorita, y en primer lugar le dio
el papel de una novia preocupada en "Venganza", una de las mejores
entregas de la serie Alfred Hitchcock
presenta. Satisfecho con su trabajo, el británico la convirtió en esposa de
Henry Fonda, en Falso culpable. Y
aunque le entusiasmaba su talento, Hitchcock estaba muy preocupado por su
imagen en la vida real, que consideraba descuidada. Así que le pidió a Edith
Head que diseñara un vestuario completo para que lo luciera en la película y
también en su vida personal. No quería que fuera por ahí "como un ama de
casa de Oklahoma".
También iba a ser la protagonista de De entre los muertos (Vértigo), pero aunque realizó la prueba de
maquillaje y el vestuario, finalmente el realizador decidió prescindir de su
trabajo. "Se presentó embarazada momentos antes de la obra que iba a
convertirla en una estrella", explicaba el realizador, que tras enterarse
de que Vera Miles estaba en estado la sustituyó por Kim Novak, con la que no
quedó contento.
Poco después, Hitchcock volvió a llamarla para interpretar a
la hermana de Janet Leigh, en Psicosis,
donde investigaba el paradero de ésta tras su desaparición, ignorante de que
había sido asesinada en la famosa escena de la ducha... Aunque de partida se
suponía que su papel era secundario, la realidad es que permanecía más tiempo
en pantalla que Janet Leigh.
Después del éxito de La
calle de atrás, drama sobre el adulterio con Susan Hayward y John Gavin, un
viejo conocido, John Ford, volvió a recurrir a ella. Y lo cierto es que de
nuevo le trajo suerte al realizador, pues El
hombre que mató a Liberty Valance acabó siendo uno de sus grandes westerns,
donde Vera Miles era Hallie Stoddard, cuyo amor se disputaban John Wayne y
James Stewart. Y aunque en aquella ocasión acababa con Stewart, mucho después
interpretó a la esposa de John Wayne en Los
luchadores del infierno, de Andrew V. McLaglen, donde el matrimonio sufría
una crisis por culpa de la arriesgada profesión de él, que ejercía de bombero
en pozos petrolíferos.
A mediados de los 60, Vera Miles se convirtió en una
presencia habitual de las cintas de imagen real de Disney, como Un tigre se escapa, Those Calloways y Veinte
docenas de hijos. Al final de su carrera rodó numerosos episodios de series
televisivas, como Se ha escrito un crimen
y Hotel, y en 1983 apareció
brevemente en Psicosis II, donde
recuperaba a su personaje anterior, que protestaba enérgicamente porque Norman
Bates (de nuevo Anthony Perkins) iba a ser puesto en libertad condicional. Por
desgracia, el film no resistía ni de lejos las comparaciones con el original.
Se despidió del cine interpretando a una doctora en Separate Lives, junto a James Belushi y Linda Hamilton.