Es un actor que llena la pantalla. Corpulento, capaz de mostrar un tremendo lado oscuro. Se apunta a un cine extremo, pero tiene claro que el cine debe verlo el público, por lo que no rechaza, antes al contrario, títulos muy comerciales.
Vincent Crochon nació el 23 de noviembre
de 1966 en París, Francia. Su padre era un conocido actor, Jean-Pierre Cassel,
y su madre periodista. Adoptaría el apellido artístico paterno, que quizá fue
cambiado por su sonoridad parecida a "cochon", en francés "cerdo". Le tocaría
padecer el divorcio de sus padres siendo un adolescente, pues la ruptura se
produjo en 1980. Con 17 años se apuntaría a la Escuela de Circo de Anne
Fratelli, y su formación actoral incluye diversas escuelas dramáticas parisinas
y el neoyorquino Actor's Institute.
Aunque debutó en tele con la serie La belle anglaise (1988), y fue
acumulando experiencia con papeles pequeños en varios filmes, no fue hasta
1995, con la mirada a vidas juveniles marginales en El odio de Matthieu Kassovitz, que la carrera de Cassel pegó el
deseado estirón, incluida una nominación al César. Ese mismo año el actor tuvo presencia en un film de James
Ivory rodado en Francia, Jefferon en
París, y en Flash-back, donde
conoció a su esposa y madre de sus dos hijos, Monica Bellucci. Con ella rodaría
Dobermann (1997), y sobre todo la
polémica Irreversible (2002), que
desconcertó a todo el mundo por su insoportable secuencia de una violación que
duraba un cuarto de hora.
Es un actor poderoso, pero Cassel no hace
ascos al cine comercial, y de hecho ha estado presente en algunos de los
mayores éxitos en taquilla del cine galo, como la mirada a la doncella de
Orléans -Milla Jovovich- de Luc BessonJuana
de Arco (1999), el thriller Los ríos
de color púrpura (2000), junto a Jean Reno y de nuevo con Kassovitz, y el
folletín de acción de época El pacto de
los lobos (2001).
Fue el duque de Anjou en Elizabeth (1998) y es que algo tiene
este actor que se le dan bien los personajes del pasado. También en inglés rodó
El misterio de Wells (2003). No
resultó muy estimulante su composición de un célebre personaje de cómic en Blueberry (Jan Kounen, 2004), su
composición del teniente tomaba los peores elementos esotéricos a los que es
tan aficionado el gran dibujante Jean Giraud alias Moebius; aunque,
curiosamente, Cassel se siente muy orgulloso del film.
Entre sus títulos más comerciales están
los rodados con Steven SoderberghOcean's
Twelve (2004) y Ocean's Thirteen
(2007), robos sofisticados con reparto coral de lujo. Puso los pelos de punta
con su mafioso ruso de Promesas del Este
(David Cronenberg, 2007). Y también siguió con la vena gansgteril en el díptico
sobre el criminal Jacques Mesrine en Mesrine,
parte 1: Instinto de muerte -papel por el que ganó un César- y Mesrine,
parte 2: Enemigo público nº1, ambas de 2008. El punto canalla debió servir
para que le ficharan para Cisne negro
(Darren Aronofsky, 2010), donde es un director de ballet que trata de modo inhumano
a las bailarinas. Cronenberg quedó tan contento con su trabajo en Promesas del Este que ha vuelta a acudir
a él y a Viggo Mortensen para A Dangerous
Method.