Para muchos aficionados
el nombre de Walter Brennan no les dirá nada, y sin embargo se trata sin duda
alguna de uno de los grandes actores de la historia del cine. Por eso trabajó
también con los más famosos.
Y es que tras más de un siglo de cine, muy pocos intérpretes
han ganado la friolera de 3 Oscar. El gran Walter Brennan lo hizo, y poco
importa que se tratara de la estatuilla al mejor secundario. De hecho él
conseguía que sus papeles nunca fueran secundarios; con él siempre eran grandes, a menudo muy simpáticos (¿alguien recuerda a algún personaje más
'salao' que el borrachín Eddie de Tener y
no tener?), aunque también sabía hacer de malvado, como demostró en Pasión de los fuertes, donde era el jefe
del clan de los Clanton, que lucha contra el mítico sheriff Wyatt Earp. Sea
como fuere Walter Brennan dejó mucho poso con cada uno de sus papeles, trabajó
en más de 200 películas y la crítica y el público siempre le demostraron su
apoyo. Hasta 1997 Brennan ostentó el récord de Premios Oscar en solitario; ese
año Jack Nicholson alcanzó también su tercera estatuilla gracias a Mejor... imposible.
Walter Andrew Brennan nació el 25 de julio de 1894 en Swampscott
(Massachusetts). Estudió Ingeniería en la Universidad de Cambridge, pero
mientras estaba allí también se interesó por la actuación gracias a su
participación en algunas obras teatrales. Más tarde trabajó en pequeños
montajes musicales y fue artista de 'vaudeville', antes de enrolarse en el
ejército en 1917. Luchó en Europa y a su vuelta, tras una temporada en
Guatemala, fijó su residencia en Los Ángeles. Su primer papel en el cine lo
obtuvo en 1923, y fue como especialista. Hasta 1936 hizo numerosos papelitos en
más de medio centenar de películas, pero en su mayoría su nombre ni siquiera
aparecía acreditado. Entre ellas destacan El
rey del jazz (1931); El ciclón tejano
(1932), en donde coincidió por primera vez con John Wayne; Carita de ángel (1933), con Barbara Stanwyck; Dama de cabaret (1933), de Charles Vidor; La ciudad sin ley (1935), o West
Point of the Air (1935).
En 1936 llegaron dos películas de renombre en donde el genio de
Brennan se dio a conocer más todavía. El actor tenía 40 años, y a partir de
aquí le esperarían otros 40 años de más películas y éxitos. Destacó así en la
primera película del alemán Fritz Lang en Hollywood, Furia (1936), y también en Rivales
(1936), en donde el actor logró ganar su primera estatuilla dorada. Dos
años después repetiría premio en el drama deportivo Kentucky. De 1938 son también las estupendas El vaquero y la dama, western con Gary Cooper, y la familiar Las aventuras de Tom Sawyer. Al año
siguiente tuvo un papel de éxito en el musical romántico La historia de Irene Castle, con Fred Astaire y Ginger Rogers. El
prestigio de Brennan era ya enorme, aunque siempre como actor de reparto, así
que en 1940 obtuvo su tercer Oscar gracias a El forastero, un formidable western protagonizado por Gary Cooper y
dirigido por William Wyler.
Su filmografía fue ensanchándose con películas cada vez de mayor
calidad. Obtuvo su cuarta nominación al Oscar al año siguiente con su trabajo
en El sargento York, también con Gary
Cooper, con quien triunfaría de nuevo en filmes como Juan Nadie (1941) o El
orgullo de los Yankees (1942). Estuvo estupendo en Los verdugos también mueren (1943), de Fritz Lang, y en la
divertida La princesa y el pirata (1944), con Bob Hope. Y sus dotes de
comediante quedaron más que demostradas ese mismo año con el ya citado papel de
Eddie en Tener y no tener.
Walter Brennan debió de ser tan buena persona como actor. Fue
hombre de familia y se casó en 1920 con Ruth Wells, con quien permaneció hasta
su muerte en 1974, tras más de medio siglo de matrimonio. Tuvieron tres hijos, uno de ellos el director, actor y productor Andy Brennan, quien
precisamente dirigió a su padre en su última aparición en el cine: Adonde muere el viento, estrenada en
1975.