Dicen que es más difícil hacer reír que hacer llorar. Zach Galifianakis se ha especializado en lo segundo, y con un par de resacas bien encajadas se está llevando al público de calle.
Zacharius Knight Galifianakis nació el 1
de octubre de 1969 en Wilkesboro, Carolina del Norte, Estados Unidos, pero sus
ancestros son griegos, sus abuelos emigraron al Nuevo Mundo desde Creta, y de
hecho Zach, el segundo de tres hermanos, fue bautizado en la iglesia ortodoxa.
A pesar de su pinta gamberra, el tipo tiene pedigrí, pues su tío Nick
Galifianakis fue congresista de los Estados Unidos por el partido demócrata entre
1969 y 1973, e incluso se presentó para senador, puesto que no consiguió.
Aunque Zach acudió a la Universidad
estatal de Carolina del Norte, donde estudió comunicación, no llegó a
graduarse. En cambio pensó que era hora de un cambio de aires y se trasladó a
Nueva York. Antes de seguir con su trayectoria, quizá convenga transcribir el
texto autobiográfico de su web oficial. Allí cuenta el comediante lo que sigue:
"Vengo de la falda de las montaás de Carolina del Norte. Ahora vivo en las
montaás de ese estado. Y también vivo en Brooklyn. Provengo de una familia. Me
gustan los tractores y el vino tinto. Siento que vivir tu vida de modo
contradictorio te mantiene confuso y feliz. Me disgustan los que ensucian.
Algunas veces me gusta ir al zoo y montar a lomos de un bisonte. Sueño con
Islandia de vez en cuando. Me da la risa cuando la gente se comunica mal. Me
gusta caminar sobre los puentes y odio a Donald Trump y a los que son como él.
El negocio del entretenimiento es a la vez veneno y miel. Conduzco un Subaru.
Es automático. Chillo algunas veces en ese coche. Hago mis números por todo
Estados Unidos."
Como se ve, Galifianakis cultiva un
peculiar sentido del humor, que desarrolló en la Gran Manzana. No es de los que
puede decir que ha tenido un carrerón en el clásico Saturday Night Live, pues
por allí apenas duró un par de semanas. Pero ha tenido una dilatada presencia
en sitcoms y programas de humor, como Boston
Common (1996) y Comedy Central
Presents (2001). En cine debutó con la película absolutamente desconocida The King and Me (Pamela Dresser, 1999),
donde su papel es el de "chico de la pizza". También estuvo, siempre con roles
menores, en las comedias Las seductoras
(2001) y Pirados por la nieve (2001).
Más serio era su papel de peso de forense en la serie dramática televisiva Tru Calling, que se emitió entre 2003 y
2005.
Pero está claro que lo que le mola a
Galifianakis son las risas, un humor iconoclasta muy americano de bromas en
directo, a veces de trazo grueso, el estilo Jackass,
para entendernos. Así, Dog Bites Man
(2006) era un programa televisivo de risas con falsas noticias. Tras una fugaz
aparición en la muy estimable Hacia rutas
salvajes (Sean Penn, 2007), algo premonitorio hubo con la ciudad del juego,
pues apareció en la comedieta de Cameron Díaz y Ashton KutcherAlgo pasa en Las Vegas (Tom Vaughan,
2008), y no podemos olvidar que al año siguiente daría el golpe definitivamente
con la comedia gamberra Resacón en Las
Vegas (Todd Phillips, 2009), donde su pinta de colgado resacoso barbudo con
bebé colgando del cuello provocaba risas al instante, se trata de su mejor
trabajo hasta la fecha. Debido al éxito no se ha hecho esperar la secuela Resacón 2, ¡ahora en Tailandia! (2011),
donde repiten director y actores; se atribuyó a su veto personal la salida de
la película de Mel Gibson, que iba a hacer un cameo. En la misma veta de
comedia alocada, aunque no tan afortunada, hizo en 2010 La cena, triste remake del film francés La cena de los idiotas, y Salidos
de cuentas, donde le acompañaba Robert Downey Jr. Desde luego es mucho más
interesante Up in the Air (Jason
Reitman, 2009), aunque su rol de víctima de los despidos era corto.
Sin duda que Galifianakis ha tomado un
increíble ritmo a la hora de actuar. Su único papel claramente protagonista ha
sido en Visioneers (Jared Drake,
2008), cinta independiente sobre el estrés en el mundo laboral, pero los
papeles secundarios se le acumulan -por ejemplo con las cobayas de G-Force: Licencia para espiar (2009) o
con Emma Roberts en It's a Kind of Funny
Story (2010)- y parece haber congeniado con otro gracioso profesional, Will
Ferrell, con el que acaba de hacer Tim
and Eric's Billion Dollar Movie al tiempo que ya tiene anunciada Southern Rivals.
Curiosamente, para ser un actor
identificado con películas transgresoras, y que de vez en cuando da un severo
corte a sus colegas, poco se sabe de su vida personal. En una ocasión,
bromeando, declaró que "mi novia se parece un poco a Charlize Theron... y mucho
a Patrick Ewing". Suponemos que no se refería a Quinn Lundberg, la mujer con la
que sale, cofundadora de la institución benéfica Growing Voices.