Público apropiado: Adultos
4/10
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Año: 2011
País: Reino Unido
Dirección: Lynne Ramsay
Intérpretes: John C. Reilly, Tilda Swinton, Ezra Miller, Siobhan Fallon, Ashley Gerasimovich, Leslie Lyles, Lauren Fox, Aaron Blakely
Argumento: Lionel Shriver (novela)
Guión: Lynne Ramsay, Rory Kinnear
Música: Jonny Greenwood
Fotografía: Seamus McGarvey
Distribuye en cine: Vértigo
4/10
Este chico es un demonio
Una cortina mecida por el viento porque la puerta de una terraza está abierta. Un festejo popular de la tomatina, con todo el mundo embadurnado de rojo, y entre la muchedumbre reconocemos a una mujer, Eva Katchadourian, con la cara de Tilda Swinton. Trazos impresionistas de una mujer estresada limpiando manchas de pintura roja en su casa, de su vida familiar con su marido, su hijo adolescente Kevin, y su hijita. El chico está en la cárcel. Vemos a Kevin de niño. Y descubrimos a un auténtico demonio, empeñado en hacer la vida imposible a su madre, mientras ante su progenitor exhibe su aspecto más conmovedor. Pieza a pieza, se irá componiendo el puzzle de lo que apunta a ser la tragedia familiar de los Katchadourian.
Es ésta una de esas películas que se aman o se odian, no parece admitir término medio. Habrá quien diga que Tenemos que hablar de Kevin es genial, aunque por su pretenciosidad puede leerse en clave de tomadura de pelo. Adaptación de una novela de Lionel Shriver, con la particular mirada de Lynne Ramsay (Ratcatcher, Movern Callar), se diría la versión “artística” de Este chico es un demonio o El buen hijo, e incluso La profecía, todas películas con chaval “monstruito”.
La directora se las arregla para crear una atmósfera malsana y angustiosa, al estilo Todd Solondz, en que la vida de la protagonista –meritoria Tilda Swinton, hace falta ser una gran actriz para no convertir en un ridículo histrión a su personaje– es, en sus propias palabras, un infierno. Pero entendida su propuesta, con un soterrado y patético humor negro, y empezando a formarse con las distintas escenas, muy trabajadas visualmente, un cuadro coherente, Ramsay se vuelve reiterativa, y sobre todo, no nos lleva a ninguna parte. Sin finalidad o razones en los actos de Kevin, esa es la explicación de su modo de comportarse, nos dice un film nihilista que queda reducido a “pesadito” ejercicio de estilo.
9/10
9/10
sarahgarcia
| 10/07/2012 16:19

¿Quién ha sido el mejor Jay Gatsby en la gran pantalla?
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